sábado, diciembre 31, 2011

Bella la aurora

Bella la aurora en el cimbrar de pajarillos
Cuando de una añeja rama es despedida
De un año que se eclipsa, que se desparrama
Por las sendas del recuerdo.
Más altos miramos, deseamos, volamos
Hacia la ventura de uno nuevo que lenta y silenciosamente
Se aproxima por las vertientes de los silbos, de los tambores, de las chácaras
Abriéndose a la vida de una fuente de pinzones azules
Que nos ofrece paz, libertad emergiendo de unos ojos subterráneos
En este mundo tan demacrado por las inclemencias de la mano humana.
¡Bienvenido seas¡
Siente aquí a nuestro lado
Y hechízanos con una canción de esperanza y alegría,
Llama a esas mariposas mañaneras que con sus sueños
Son pilares de nuestras singladuras.
¡Bienvenido seas¡
Captura la justicia, deshabilita el hambre y la sed, censura
Esas batallas estúpidas que no llegan a nada
Y edifiquemos sobre hojas húmedas un boscaje esplendoroso
Donde el arco iris tenga cabida, donde el amor sea ápice de nuestro corazón
¡Bienvenido seas¡
Que hermosa es la aurora con el remover de la calma
Y cavilar que todo se volverá dama blanca de los deseos, de la ilusión.

viernes, diciembre 23, 2011

Tragalunas...(relato)

Agarrado a un pedazo de madera cuando una violenta tormenta emergió tras el silencio y la calma de un océano. Así se hallaba Tragalunas aquella noche, semiinconsciente, arrastrado a una playa de azabache arena fina. Era noche de navidad. Sí un veinticinco marcado por la brisa fría y un firmamento límpido donde los astros emergían como bolas de jardines de mármol. Tragalunas en ese estado donde la fatiga y desfallecimiento imperaba soñaba. Soñaba con sus ojos azules abiertos mientras los pescadores del lugar se aproximaban y lo llamaban. Sabían que el estaba esa madrugada hablando con la luna en alta mar. Sí, porque Tragalunas adoraba la plateada como si fuera su amante. Y esa noche era especial para él, quería compartir su soledad con ella. En sus sueños presagiaba una escena de amor, de cariño. Ella estaba presente. No sabía de quien se trataba, su rostro tapado por flores nocturnas lo despistaban, lo anquilosaba en la desorientación. Pero de esa persona emanó un abrazo, gotas de una caricia deliciosa sobre sus labios. Los pescadores llegaron y rayaron su sueño tan especial.
- Tragalunas, Tragalunas- entonó uno de ellos-estás bien.
- Si-fue su única respuesta.
- Tragalunas nos ha dado un susto. Anda hombre levántate y vente con nosotros a celebrar la navidad hasta que las luces del alba espante las estrellas.
- No ¿Las estrellas? Como podéis hablar así. Quiero volver a la mar. Llevarme con ella. Delfines, calderones, ballenas y los candiles de las constelaciones dibujando sonrisas en mi corazón.
- Tragalunas no estas bien. Olvídate del amor que ya los años aprietan y eres pobre desgraciado.
- Por eso quiero volver a la mar. Llevarme con ella me gusta soñar, crecer en la esperanza, en esas ilusiones que me da alimento para un nuevo día. Llevarme a la mar. Dejadme una barca.
- Tragalunas pero estás loco. Una noche así, tan importante y quieres estar solo.
- Solo no. Yo y mis deseos.
Los pescadores hicieron caso a Tragalunas, entre todos trajeron una pequeña barca y se la dejaron. Todos se marcharon con un cierto pesar en sus adentros pero que iban hacer el era así. Tragalunas se embarcó de nuevo cuando recobró sus fuerzas. Se adentró en la extensión del océano y observó la luna. De repente de la luna emanó un haz, un haz que incidió en su pequeña barca. Tragalunas entendió y ascendió por él hacía ese globo gris. Allí en la luna había muchos seres como él, seres celebrando ese evento a su manera independiente de raza, color y creencias. Todos juntos bajo el calor de una hoguera danzaban, reían y soñaban.

martes, diciembre 20, 2011

Suspiramos...(poema)

Y el placer es mecha que se eleva
Sobre las palabras evadidas del amor, de la emoción.
Corremos tras la bella mirada que de aliento a nuestras alas
Y así ser esa cima donde los mirlos vienen a jugar
A ras de nuestros labios.
Tiempo al tiempo, todo es cuestión de una larga espera
Que erosiona, que agrieta este corazón
Con la fuerza de unas navajas rigiendo las pisadas.
Nos sentimos sangrar pero no nos detenemos
Luchamos por lo más que añoramos
Con el sigilo de una lluvia que no grita, que no dice nuestros sueños.
Mejor ser baúl de secretos que desvanecida puerta
Donde la nada impera con sus ojos de clavos.
Suspiramos, somos navío a la deriva
Esperando, esperando a que un sol espléndido y afable
Nos sitúe en ese lugar donde las flores son orquesta
De nuestra vida.

sábado, diciembre 10, 2011

Ella, la soledad y el viento....

Niebla. Luna llena difusa que se yerta sobre nuestras manos. Ella se halla en su sillón, meditabunda. Desea apagarse pero algo le impide cubrirse del sueño. Es la noche y ha venido con violáceo ocaso donde las olas rompen sobre los muros de su conciencia. Está sola, el silencio la apresa y solo las pisadas de sus pensamientos es olor que la espabila, que a veces la desespera.
Ella:
Te esperaba soledad. Bienvenida seas bajo este techo de ortigas y zarzas a danzar con mi cuerpo desnudo. Sí, desnudo. Me desvisto ante tu visita de nuevo. Sabes que eres mi amante fiel. Fíjate hasta soy capaz de cantar. Cantar para que el viento que estremece la ventana pase y seamos ese trío. El con su música, tú con tu silencio, yo con mi voz.

Soledad:
No me esperas. Esos pensamientos tuyos son falsas tonadas que te ciegan. He venido porque a veces necesitamos de algo para contar nuestro pesar. Yo invisible. Yo sin tacto. Yo ausente. Aquí estoy y me mezo desde tu cintura hasta tu garganta e invoco tus palabras.

Viento:
Abrirme. Abrirme. Soy suave viento del norte. Frío pero fresco que trae la caricia sobre ese rostro apagado.

Ella:
No me roces. Mis pasos no se detienen. El baile no para. No domino mi cuerpo. Pasa viento abrígame con tus palabras de esperanza.

Soledad:
¿Para qué quieres ese maldito viento?

Ella:
Para bailar con el. Deseo que mi piel sea acariciada por la sedosidad de alas. Deseo hacer el amor con la fuerza de su aliento.

Soledad:
La envidia me corroe. Me amarga. Me hace vomitar piedras afiladas sobre tu conciencia y me da ganas de arrebatarte la respiración, la respiración…

Ella:
No me roces. Mis pasos no se detienen. Inspiro y espiro para aborrecerte. Inspiro y espero para apartarte. ¡Apártate de mí¡ No me engañas. Siempre con dientes negros dando malignos consejos. Fuera. ¡Fuera¡ Vivan las ilusiones, esos sueños los cuales nos embarcamos de futuro lejano aunque nos cueste….. Pues sí. Nos cueste visitas como tu. Soy veraz. Mi verticalidad es pesada y tú eres esa nada que a veces me despierta pero no consigues quitarme lo que más amo, respirar. No me roces. Mis pasos no se detienen. Inspiro y espiro. Pasa viento. Sedúceme, ámame.

jueves, diciembre 08, 2011

Decía...Poema


Decía algunas palabras
Evocadoras de la esperanza.
Su cuerpo desplegaba ese deseo
De volar y volar
A ras de nubes plúmbicas
Para descubrir los secretos de su vida.
Una vida envuelta en ese humo
Que en espiral y azul rondaba
Sobre su rostro.
Decía, cántame en ese fuego de la aurora
Cuando los mirlos, los herrerillos
Sobrevuelan mis sueños.
Decía, abrázame en el ocaso de la jornada
Cuando el ronroneo de las olas
Son claro oscuro de las delicias
De un paisaje que se vuelve azabache.
Decía, bésame cuando en la madrugada
Mis labios son espíritu que merodea
La duermevela de los astros.
Decía, seamos delfín en esas singladuras
Por un firmamento donde se cuece al unísono
La bella caricia.

martes, diciembre 06, 2011

Divagaciones de una tarde diciembre....

El jardín, la tarde que en su esplendor patina bajo nubes cenizas. Un parque donde un balón rueda y rueda a medida que unas piernas jóvenes mece su sentido. Ella se asoma a su balcón, inspira e espira, y con esta respiración lenta recoge en sus pulmones toda la frescura del otoño. Piensa, sí, está cavilando la última vez que el volaba sobre el asfalto con la fibra de sus músculos. Hace años ya de eso. Los cuarenta y dos y pico kilómetros le vienen a la memoria como halito de felicidad. Fue la única y la última vez que sintió ese extraño fenómeno en su cuerpo que casi desfallecida rió y lloró. Le vienen muchas imágenes. Ese entrenamiento en un parque de un kilómetro que todos los fines de semana iba a dar 40 vueltas. ¡Qué duro las primeras diez o quince¡ Las demás por inercia. Sola, como siempre ha estado. “ Sola para que te acostumbres en las largas carreras de fondo no depender de nadie”, eso decía su entrenador. La soledad de los fondistas, codo a codo con el sudor, con el sufrimiento. Porque se sufre. Porque se suda hasta cierto límite en que ya no hay sudor solo rodar y rodar. Ella se asoma a su balcón, los muchachos se agotan, gritan de entusiasmo en ese deporte en equipo. Inspira e espira y atiende a su subconsciente, se sumerge en lagunas de plata donde su cuerpo seco repite una y otra vez se ave de cumbres donde la el oleaje feroz no te aprese. La nostalgia es eco, es sombra de sus pisadas.

sábado, diciembre 03, 2011

Está distraída....


Estás así distraída en las baladas del viento otoñal. Te retuerces entre nubes grises que no dicen nada y la lluvia vaga por tu mirada como niebla de una mañana. ¡Como se pierden tus pisadas¡ Tus huellas profundizan la llaga y el dolor y la pena juega en la ruptura de tu silencio. Gritas, te expansionas y bajo la gravedad de la llamada de los pajarillos eres uniforme horizonte a la espera de un amanecer broncíneo. Estás así como retraída en las palabras de la luna creciente que se venga de tu vida ausente. Quieres volar pero no puedes. Quieres danzar pero cerrojos apretados circulan por tus desnudos pies. Quieres cantar pero roturas en tu garganta te hace ser océano donde naufragan notas de felicidad. ¿Que vas hacer ¿ Llegas al hastío y cuerdas flojas mecen tu verticalidad. Abajo en ese vacío que a veces sentimos te pierdes. Sí, te pierdes. Lo noto. Pero después arribas en vergeles donde una caricia puede hacer mucho de ti. Sí, simplemente una caricia que sopla calidez. Estás así distraída, el frío humano a resbalado en ti y marmóreas tonadas te conducen a la nada, a la desgana. ¿Qué vas hacer? ¡Levántate¡ ¡Mírate¡ ¡Abrázate¡ Se tú misma la que insufla esa tibieza que tanto, que tanto necesitas. Ven, arrímate a ese árbol que con la dulzura de su sombra te nutrirá de lo que careces. ¡Amor tal vez…¡

lunes, noviembre 28, 2011

DIVAGACIONES DE UNA TARDE DE NOVIEMBRE....(PROSA-POÉTICA)

Lejanas, juego que circula por la desnudez de tus ojos al ritmo bello de un enigma que regresa reiterativamente hasta nosotras. Suave, nocturno que magnetiza la danza de luciérnagas y mariposas al son de una luz que parpadea. El silencio se hace y somos beso que se lía y lía donde albergan los náufragos. Tal vez todo halla acabado y ahora libres seamos esa distancia que se va enhebrando a cada haz de la despedida. El llanto recorre nuestros rostros, un llanto que quizás raje con sus alas de sal nuestros labios para no más ser amor. Y no es que te quiera, y no es que me quieras. Pero cirios de muertos ambulan a ras de nuestras manos, de nuestros muslos, de nuestros vientres, de nuestros pechos. Nos no preocupemos, no seamos alondras perdidas en la fuente de la amargura. Nos seguiremos amando en esa distancia que una lluvia de estrellas con el viento norte. Pidamos un deseo. Sí, un deseo. Un deseo fuerte y potente para que el mañana seamos esas cometas azules que se encuentran al amanecer.

domingo, noviembre 20, 2011

Hasta ti...(poema)

Hechizos de gotas transparente
Cuando el otoño vuela a ras de mi frente, de mi rostro.
Soplo la magnitud de unos labios
Que bien la naturaleza me presta de su carencia,
Que bien el vientecillo imaginario respira en mi corazón.
Te amo, te deseo
Me elevo sobre cumbres libres
Donde el haz de la espera es sable penetrando en mi pecho.
Una punzada, un desfallecimiento, un olvido
Y de nuevo regreso a ti.
Sí, a ti cuando no se que melancolía me eclosiona
Como sinfonía de la libertad de los ecos de las estrellas.
Sí, regreso a ti en ese reverder de praderas uniformes
Donde la hierba húmeda te nombra.
Me detengo, te pienso y con el silencio de tu belleza,
De tu anónima senda suspiro.
Aquí estoy entre alejados fragmentos de magma que hierve
Observando como las estaciones me pisan con una arruga más
¡Tantos años¡
Sí y regreso a ti
Con estos versos que manan de un llanto cerrado
Coreando ese círculo en que me mezo.
Me digo, siempre lo mismo
Y sutilmente me evaporo para ser ave de los sueños,
De esa imaginación que dibuja la caricia entre brumas,
Entre azules puentes intangibles que me lleva hasta ti, hasta ti…

lunes, noviembre 14, 2011


De espaldas, muro azul
Que seduce la noche
Cuando manzanas rojas
Caen en la libertad
Sobre la blanca luna.
Estampidas de astros
Que con la glotonería
De ser agua derramada
Sobre cuerpos amarillos
Da vida, canta a la vida
Son aliento de un ave animada
Al vuelo sobre muros que se evaden.

jueves, noviembre 10, 2011

LLUVIA...(POEMA)


Lluvia, gaitas y guitarras trotando al son
De un tiempo que se eclipsa
En el renacer del otoño.
Fosas amarillas de huesos florecientes
En la esperanza de un aliento
Que sostenible sea abuelo de los que vienen.
Sí, un mundo mejor
Un mundo donde los carruseles de luciérnagas
Jueguen a la paz, a la justicia.
Todo cuesta, todo es un ir y venir de una respiración
Que con su música de serenidad da la mano sedosa
A las cuerdas colgantes de profundos sentimientos.
Todo es cuestión de esperar,
Una espera que nos hace ser fruta madura
Que podamos saborear en las esferas azules de nuestros dientes,
De nuestras lenguas como hijos de la madre tierra.
Sí, ya llega, arriba el delicado suspiro de las rocas
Cuando en nuestro reposo gritamos al sol, a la luna, a todos esos astros
Que nos columpian con sus sueños.

BRUNO...(CUENTO)

Debajo de sus sábanas respiraba hondo, muy hondo. No quería salir y los demonios de su casa la asaltaban para que se elevara. Sí, elevará ese cuerpo tembloroso bajo un camisón de lunares y bajo sus sábanas. No sabía lo que le pasaba, ella anciana notaba hace tiempo su retraimiento, un retroceso hacia el oleaje de la memoria que la dejaba estática, estancada, inmune a todo lo que en su derredor ocurría. Estaba cansada. Estaba solo. La vejez sin compañero, sin amante, sin amigos la había llevado a ese desmejoramiento tanto de su salud física como psíquica. Alrededor de ella danzaba su perro como guardián infatigable de sus actos. Un ladrido, otro ladrido y otro. Hasta que ella con sus escasas vitalidad decidió asomar la cabeza.¡Qué te pasa Bruno¡ Bruno la miraba con esos ojuelos azabaches de comprensión ¡Ya voy a levantarme¡ Y así aparto la sábana y con su camisón de lunares puso sus frágiles piernas en el suelo frío. Afuera atizaba un sol picante, de esos que llama a la lluvia cuando el otoño es soberano. ¡Vamos Bruno¡ Ya se que no has comido nada. Y así con su camisón de lunares y con bruno abrió la puerta de su destartalada casa. Bajo con el peso de la fatiga la escalera y fue luz de la calle. Miró todo lo que acontecía ahí afuera y una sonrisa se dibujo en su rostro arrugado¡ Qué bien hermosa era la vida¡, se dijo así misma. Se acercó a la panadería, a la carnicería y allí compró con su camisón de lunares. Bruno hizo sus necesidades y meneando su cola iba detrás de ella. Sabía que su amiga estaba alegre, que había recobrado algo de vida y por qué no ese día comería. Subieron, miró su casa. Todo era desorden, todo era dejadez. Sintió que parte del mundo se le caía encima pero miró a través de la ventana y vio ese sol, ese astro rey que llamaba a la lluvia en aquella mañana otoñal. Sintió ánimo, unas fuerzas que hace tiempo que no remaba con ella y con su camisón de lunares comenzó a organizar todo. No más penas inútiles. No más lástimas de si misma. Tenía a Bruno.

sábado, noviembre 05, 2011

Mujer que ha perdido el pecho


Nube densa.
Agua que cae.
Flores al viento.
Corazón llamando a la vida.
Alambradas que nos consumen en el acallar
Del dolor, del hambre de esperanza
En el correr de bisturís por nuestros rostros.

miércoles, octubre 26, 2011

Divagaciones de una tarde octubre II

Rumiando los ecos del silencio cuando la tarde plomiza nos vuelca sobre veleros sin rumbo. Nos perdemos, gravitamos en la esencia de la madre tierra y de ella besamos sus raíces, sus aguas subterráneas, el manar eterno de hojas plateadas que nos descubren el sendero de la armonía. Desde aquí, desde nuestras miradas evolucionamos al canto de los pajarillos que se nutren de estelas azules, evolucionamos en el meditar profundo que nos lleva a un subconsciente reposado de paz. Sí, es engendrar del otoño, los días se hacen más cortos y en su pequeñez nuestro corazón va a la caza de la mano amiga. ¿Dónde está? El callar merodea con sus colmillos negros tras las arboledas desnudas y caemos. Sí, caemos bajo las inclemencias de un marinero sin rostro que nos lleva, que nos lleva por turbulentas tormentas. Pero siempre levantamos, nos izamos más allá de los desiertos de piedras de navajas que cubren nuestras singladuras. Volamos, somos aves constructivas de pilares enérgicos bajo la pena. Adiós pena, adiós lamento que estrangula el sentido de la brisa, de la lluvia. ¡Arriba¡ Emergemos y respiramos el aire puro de la mirada, del abrazo.

domingo, octubre 23, 2011

Estática....(poema)


Estática, fuente que mana entre diques
Donde las olas rompen a la vez que pronuncio insonoridad.
Una luna cómplice resuella después de su largo sueño
Con pétalos blancos anunciando mi mirada
Perdida bajo las serenas melodías de la madrugada
Y camino descalza sobre mármoles grises
En la palidez de mis fuerzas.
Dejo que el tiempo me cautive con su hojarasca
Y lejos de la furia de la espuma rompientes
Me uno a retorcidos escalones que tendré que ascender.

domingo, octubre 16, 2011

Divagaciones de una tarde de octubre

Tarde en calma. Pájaros serenos que consumen los últimos rayos de luz en ramas donde erupciona la sombra. El grito del alma se apega a esa sustancia espesa que escupe una isla. Miles de indignados pidiendo un nuevo ciclo. Caemos y levantamos y así sucesivamente a lo largo de milenios. Y ante esto un parque donde ficus anuncian un cambio. Ahí hay un banco y en el dos seres. No importa su sexo, su edad solo que uno esta de espaldas a otro sentado esperando que la brisa de la noche solo los alumbre la luna, la luna…

XX: ¿Qué piensas? La bola blanca ya nos acoge. No la vez.
YY: No, no la veo. Estoy de espalda. Tú de cara. No pienso nada o tal vez que estas hojas que nos rodean consumen mis ideas. No las pises.
XX: Nada no es la palabra adecuada. Si no quieres hablar no hables. Nuestras entrañas son espejos donde se refleja lo roto de nuestros pasos.
YY: Tu crees. A mi ni eso. A veces me desnudo ante un espejo y no me reflejo, no me veo. Solo el eco sórdido de un gemido que erupciona penas.
XX: ¡Penas¡ ¡Penas¡ Que penas son esas, no estás bien contigo misma.
YY: Sí pero a veces mi razón o quizás mi corazón o los dos a la vez vaga en los sin techo, en el hambre, en la injusticia, en la violencia. Sed tengo sed, ¿tienes agua?
XX: Sí, toma
YY: Gracias. Que fácil y otros….
XX: Ascenderé al pico más alto para ser águila de la libertad, de la paz
YY: Ascenderé al pico más alto para ser águila de la libertad, de la paz.
XX: La libertad de nuestro corazón, la paz de nuestro espíritu cuando bocanadas de olas negras se retiran y dejan la blanca espuma acariciar nuestro rostro.
YY: La libertad de nuestras manos, la paz de nuestra mirada cuando un racimo de alas azules navega por nuestra imaginación.

viernes, octubre 14, 2011

jueves, octubre 13, 2011

Divagaciones de una noche de octubre(prosapoética)

Mueres, vacíos no cesan a tu derredor. Borrascas de cierto viento desconocido te empuja y asciendes a ese precipicio de manos ensangrentadas para pensar. Deseas volar, acabar ya. Pero no, hay una voz interior que provine de la memoria que hace dar marcha atrás y empezar de nuevo. ¡Empezar de nuevo¡, te dices, te repites. Por qué no. Entonces, buscas aventuras en tus sueños, en esas nubes que pasan y pasan y cortan tu cuerpo. Mitad esperanza, mitad desasosiego. Quieres perderte, ser niña que otra vez rumia sus años en el subir y subir hasta cimas nuevas. Otros rostros, otros ojos influyendo en esas murallas de tu mirada. Dices, ayúdame amor, rompe esos cerrojos que me aprisionan para salvar la lluvia que tan juguetona humedece mis párpados. Yeguas blancas te siguen, te invocan a ser parte de ellas como ruptura del recuerdo. Como evaporada por viento gimes y gimes. Te desalojas de todo mal de ese jardín que bajo tu ventana solo luce estatuas degolladas. Subes, galopas y vas expulsando en cada bocanada magmática de tus heridas cada encuentro desafortunado que te insufla desdicha, pereza de ser tú. Tú. Sí, eres única. Eres valle que se disuelve en un estruendo tímido de persona. Enderézate y surge como colibrí que en su plenitud expande colores de vida. ¡Vida¡, esta es la palabra. Charco donde debes de beber para ser cauce de ese inexorable arco iris.

viernes, octubre 07, 2011

Sí, soy yo...(poema)

Sí, soy yo
Lluvia que exprime el jugo de tus labios
En cada beso dado a la luna.
¡Me quieres¡
Ya veo, ciegamente merodeo tus pupilas
Y mis párpados se eclipsan
En ese instante donde el fuego rojo del amor
Hace volar las sábanas de nuestro techo.
Pero escucha, escucha el secreto de la s nubes
Cuando el viento las arrastra a un sin fin de formas inanimadas.
Hablan de nuestra memoria viva, de esa memoria
Donde los felices instantes se embarcan en los sueños.
¡Nuestros sueños¡
Libres sin ese martillo incesante destripador
De nuestras huellas, de nuestras singladuras
A través de los astros.
Sí, soy yo
Océano sin forma donde ahogados y navegantes
Luchamos por el labio a labios, por la mano a mano
Por la esperanza que danza sin la hoguera de gorriones muertos.

miércoles, septiembre 28, 2011

Ese rincón de la esperanza, de los sueños

No, no avances por arenas movedizas donde los manglares de los astros no pueden acoger tu melancolía. Solo una destrucción más de tu alma. Camina por tierras firmes donde las arboledas dan sombras, dan una especie de ánimo que revienta toda esa pena que te cansa. No, no alces tu voz para el llanto por un amor ido, por un diluvio de piedras que rozan tu corazón cuando intentas avanzar. Elévate en el silencio de las nubes cuando el arco iris encuentre tus pupilas y te diga “ Venga, vamos a ese rincón de la esperanza, de los sueños”. No, no te lo digo más. Te has ido y entre mis recuerdos estás como luz nómada al encuentro de la alegría. ¡Ay la alegría¡ La tienes aquí mismo, en las cosas nimias, bajo un telón de fina lluvia que con tan solo abrir tus manos te besará. Dices, que eso es mentira, una falsa ilusión que se ofusca a medida que intentas dar un paso pero no creas, es cierto, arrímate a esa cumbre donde los pinzones azules cuentan leyendas, historias de las cuales emanarás una cascada de sonrisas. Ya verás como todo cambia. No, no te vayas. Quédate conmigo al calor de una hoguera de lunas en el auge del nocturno. Seamos esas golondrinas que de tejado en tejado se arrima algún parque para en la oscuridad abrazarse, para en la oscuridad ser beso que navega en libertad.

miércoles, septiembre 21, 2011

Errante....(prosa-poética)

Errante, con lágrimas condensada en tus pupilas. Te arrastras hacia las llamas donde el centro es ascenso al firmamento. La noche te convoca, el otoño te suelta y reventando tus secretos más allá de rosas disecadas te vuelves ave. Sí, ave que surca las mareas en ese beso con la libertad. ¡Tierras nuevas¡ Avanzas y no mira atrás. Avanzas y no te pierdas por el saludo infiel a la pureza. Nada te hace daño. Inmune a todo te envuelves en globos de cristal pulido con las manos artesanas de la esperanza. Alzas un grito entre alfombras de sedas, te dejas caer y sobre su faz tu cuerpo se expansiona y contrae como el universo. Cansada de las palabras huecas emites un beso, porque a veces es mejor un beso o una caricia que ser blablabla…Te levantas y te miras en un espejo, tu desnudez de fuego contagia a tu imagen y con movimientos leves se va. Sí, se escabulle el reflejo y te encuentras que no somos nada en este minúsculo mundo. Pero esa nada puede brillar, puede resplandecer como punto que se agranda cuando damos la mano, cuando el calor de otro cuerpo seduce la alegría.

miércoles, septiembre 14, 2011

EL ANGEL CAÍDO...(RELATO-FICCIÓN)


No, no es una pesadilla es la realidad que se emancipe de nubes violáceas y me lleva sobre nubes por la senda de las cruces. Sí, evocaba no se que, un ritual que cuando la tarde se infla de noche sin luna me elevaba sin más de este planeta tierra. Yo no soy creyente pero las cruces tienen algo de gris siniestro que me atraían. A la luz de Júpiter encendí una vela, una vela de esas que se suele llevar en profesión. Dancé alrededor de ella y lentamente me arrodillaba hasta sentir mi cuerpo absolutamente al suelo. Un suelo de tierra batida, un suelo árido, un suelo frío. La madrugada estaba apurada o el tiempo pasaba rápido, una lluvia sutil comenzó a caer. Bendita dije yo. Me quite la ropa y desnuda me alcé. La llama hacía vaivenes de extinción hasta que en la oscuridad me quede solo el reino de los astros, solo el reino de esas cruces grises que yo miraba fijamente. De repente mis ojos se desplazaron y a mi derecha pude observar una especie de estatua. Al principio no le preste atención solo era eclosión a esas cruces. Poco después sentí un ligero murmullo que provenía de esa dirección. La estatua balbuceaba ciertas palabras incompresibles a mis oídos. Me hablaba. Sí, ella un ángel nacido de las nubes. Mi temor era cero. Me sentía serena y equilibrada. Es más me acerqué a este extraño suceso e intenté tocarla. No pude, fue desapareciendo y a medida que este ocurría la especie de humo que dejaba iban formando una frase “ Vive, deja tu cuerpo zarandearse con este maravilloso mundo, disfruta de sus bosques, de sus desiertos, de sus océanos, de sus montañas, de su gente pero no olvides ese fragmento que se agota, que se cansa de tanto y tanto ser lagunas inhóspitas para la verticalidad de sus vidas. Vuela en libertad y deja ser libre a la madre naturaleza”.

domingo, septiembre 11, 2011

No se por qué callas....


El primer paseo de la jornada. Bajo un septiembre que desde lejos nos va dejando residuos de un calor agotador. Tus ojos se cierran y saboreas con ese lento suspirar toda la belleza del despertar de la brisa. Esquivas la mano prieta que te acorrale con la pena del vacío. Andas sola haciendo surcos en la orilla mientas gaviotas picotean la serenidad del aroma de las mareas. Arrancas de tu profundidad un poema:
No se por qué callas,
Parece una eternidad
Que bajo pinares
Guardas el silencio de tus ojos.
Yo mientras beso tus alas, tu libertad,
El amor huido que invoca amantes invisibles.
Como se desvanece todo,
Ese mundo edificado con las ramas prendidas
De una pasión ida.
No se por qué callas,
Te miró.
Te rondo.
No recuerdas acaso aquel banco vacío
De palomas en reposo
Donde nos besábamos.
Tal vez no.
Todo está muerto.
Sin embargo no hay heridas,
No hay ese quemante magullar de espinas
Que envuelven nuestras sábanas.

Sí, se ha ido. Mudo testigo son las olas y las montañas que corren a través de tus venas. Mudo testigo son las estrellas fugaces que colman ahora tus noches en el silencio de tu cuerpo. Te recoges como árbol del que emana una nueva vida, un nuevo resurgir de cascadas que mecen tu mañana.

sábado, septiembre 03, 2011

Divagaciones de una noche....


Noche de un agosto agotado, desfallecido ante la presencia de una luna de septiembre. Horas que pasan. Amantes que se abrazan, son caricia de la levedad de la brisa. Palmeras estáticas con su verticalidad soplando la sombra de las pisadas. Pienso, digo que todo no está perdido que aun los sueños son ese laberinto donde ambula el ser constructivo, poseído por un positivismo inexorable. No sabemos a donde vamos, nos agarramos a una mano y como rama que mece nuestros sentidos la seguimos. Pienso, árida tierra de secretos ¿Dónde están? Tal vez si nos arrimamos a una acequia descubramos que detrás de nuestros ojos se encuentra el palpitar de los misterios. Espejos que reflejan el dolor humano que me queman, que me queman hasta no ser hijos del sol, hasta no ser despertar de una nueva alba. ¿Para qué? , me digo. Las miradas las recorren un puñal humedecido de astros idos, los corazones divagan
juntos cenizas donde sus almas son sabina vencida por el viento abominable de la pobreza. Pienso, luchar contra tormentas que nos empujan a un precipicio. ¿Por qué no? Quizás nuestros brazos de plumas plateadas nos haga resurgir con las luces de un mundo que callado nos muestras cascadas de belleza, de paz.

sábado, agosto 27, 2011

Mujer que navega....

Navega en nubes de plata aunque la noche era fría, era fugaz desenlace de su partida a otros lugares donde las palabras no son vacías cuando la mirada se cruza por sus pasos. Con una sutil calma vagaba por tierras extrañas iluminadas de un sol y una luna de dulces arco iris. Se perdía en cada piel buscando esa alma que con la tranquilidad del beso era cuna del sexo hasta que el agotamiento los hiciera renunciar al sudor, a los besos prestados. Después parecía morir, si con la puesta del astro rey era tumba de donde emanaba rosales cuya caricia era sangre que se derramaba sobre ella. Pero de nuevo se elevaba, si navega en nubes de plata esperando sustraer de cada reconditez la sonrisa que la hiciera nacer. Sus manos de alas, sus piernas de yeguas le alumbraban nuevos caminos donde la belleza y balas de espuma reponían su esperanza. Dichosa ella era auge de roques donde a veces descansaba, acobardaba sus fuerzas y reposaba. ¡Qué paisaje¡ Maravillada erguía su cuerpo desnudo y lanzaba un grito de paz, de sosiego hasta que su eco moribundo la acogía en su nuevo partida, ese nuevo viaje por los confines de la bondad, del amor.

viernes, agosto 26, 2011


Que son, flautas que trotan al compás de que un árbol es cima de los sueños. El océano lo ronda con la monótona balada de los ahogados. Tierras lejanas donde se cuece el auge de la serenidad y con ello cuerpos de auroras tributo de la esperanza. Escuchas los latidos de yeguas que desembocan en algún riachuelo y beben de él como las aves energéticas en sus momentos de calma. No esperas ya lo ansiado, te has convertido en nubes de papel donde el sosiego es mundo de tus deseos.

lunes, agosto 22, 2011

CUANDO NOS DESCUBRIMOS....(RELATO)


El alba, el alba. Allegretto de los pajarillos donando una bienvenida al ritmo cierto y bello del universo. La atmósfera se agranda, se viste hermosa y las almas gravitan en el renacer de sus singladuras. Siempre despertamos igual. Igual que ellas. Sí ellas. Ellas cuyo nombre no es mención en estas pocas líneas aprisionadas por el tiempo evadido, por el tiempo insulso que marca las manecillas de un añejo reloj. ¡Qué más da¡ Más importante es lo que en sus corazones surcar como esplendorosa espuma del nacimiento del amor.
Ella levantó cuando el carro de fuego ululaba por la ventana. Cortinas que se despliegan y dejan penetrar esos haces luminosos de las primeras horas que da cierto aroma a las calles. Aroma a humedad tras la lluvia de la noche cuando la luna a media vela es vertical pilar de los cuerpos. Su amante, su amor, iguales en la desnudez de sus cuerpos no parecían querer aliarse a esa jornada. Sus párpados huían de la claridad, de esa monotonía del curso del día. Solo deseaba ser cumbre de un letargo en el liar de su cuerpo junto a su amiga. ¡Amigas¡ Más que amigas.
Ella se aproximó tersamente a su faz y con la sedosidad de sus labios y la pureza de sus manos fue caricia de su piel. Su piel, sombreada por esa calidez del amor en el lento despertar.
-Amante mía- susurra ella ala oído de su amante mientras la admira- ya es hora de elevarse, de despertar. Las gaviotas que conforman nuestros espíritus brotan sus vuelos en nuestro amor.¡Un amor dichoso¡ Acaparado por el solaz de nuestro suspiros. ¡Despierta¡ Despierta hemos de andar, andar por esta tierra donde nuestro amor es desterrado.
La amante lentamente abre los ojos luciendo una llama viva en su mirada.
-Déjame descansar- dejo caer su voz la amante mientras su mano danzaba suavemente con el cabello de su amigo-Hemos atravesados muchos caminos, muchos desencuentros, muchos desiertos y siempre igual. ¡Siempre igual¡-sus labios se juntaron- Mejor será quedarnos en este rincón donde las paredes guardan los secretos , donde nuestras palabras son libres, donde tu y yo somos un solo vaivén de auroras. ¡Para qué¡ Para qué quieres atravesar nuevos pantanos. No ves que la paz, la felicidad y el briznar de nuestras profundidades se hallan bajo el regazo de este techo.
- No. Yo deseo volar. Ser parte del aire que me ronda- le dice ella- Ser eco arraigado de mi amor por ti sin ese eclipse brumas de nuestras veracidad como amantes.¡Amantes embarcadas en mismo cosmos¡ No unos luceros apartadas en esta esfera. Yo anhelo gritar amor. ¡Te quiero¡ Decir esta es mi compañera fiel sendero de esa vía láctea que indagamos juntas, pasos de mis pasos, pasos de tus pasos.
- Calla ¡Calla¡ Ahora la fortuna es hoguera luego las balas nos afligirán-La amante se calla. La examina para intentar averiguar lo que se cuece en lo más hondo de ella. La entiende- Dime, cuando nos marchamos de nuevo.
- Ahora. Ya se esta siendo tarde. Debemos colmar nuestro vuelo por ese océano a son de nereidas , de delfines, ballenas y caracolas.
Desnudas con el último acto de amor las amantes son cuerpo a cuerpo de la llama que se enciende en sus adentros. Al finalizar se levantan, se acarician, se besan, se dan la mano y son metamorfosis en un albatros plateado al encuentro de esas cimas donde puedan hospedar esperanza y libertad. Ser así riachuelo de la bonanza de sus espíritus.

miércoles, agosto 17, 2011

Estabas bailando...

Estabas bailando sobre la nostalgia de una noche de verano cuando la luna es guía de nuestra mirada. De espaldas y desnuda tendías tu mano y rozabas aquello que muchos quieren acariciar su belleza. De ti emanaba un horizonte rebosado de lirios blancos en presencia de ese caparazón de astros cuyos soplidos era llamada a caracolas y algas cuando orcas siguen su danza. De ti se afianzaba un rumbo cual llama de horizontes de acuarelas era símbolo de un arco iris por donde tus huellas volaban con los sueños, con esas ideas que tu imaginación dibujada para edificarla sobre pilares verticales y perdurables. Ahora te arrastras en la embriaguez de los crímenes contra la humanidad, contra la naturaleza cuando despiertas y solo hay ecos entre nubes oscuras de la tempestad diaria, del abominable grito de la muerte. Te rompes. ¡Sí, te rompes¡ Tu corazón ha dejado de danzar y ahora de el emana sombras salinas que cubren tus mejillas y ahora en el irrumpe la herida, la oxidación del agotamiento. Tus manos se disecan y solo tienes fuerzas para ser caricia de la luna, de la luna….

sábado, agosto 13, 2011

ADIOS HIJO MIO

Tierras de fuegos donde la luna da sombra a la suerte de vagar sobre sus llamas con la vigencia de los sueños. Llevas el viento en tu vientre y el peso como defensora de la libertad. La ausencia de cuerpos esqueléticos y mirada ausente te hace sonreír. Pero como ya sabes la realidad es muy bien distinta. Pueblos que se nutren de piedras, moscas y enfermedades sopla en tu corazón, en tus fuerzas. Pareces desfallecer pero descargas ese fardo de penalidades y luchas a pesar de que las mareas son bocanada de hoces. Un infierno los merodea con sus pezuñas de solidaridad nula, con sus colmillos ensangrentados y sus lenguas sedientas. Es la última estación y pareces morir. A través de tu imaginación intentas repetidamente ver un mundo mejor, un mundo bello donde la quema de los rastrojos del alma humana se extienda hasta ser solemne canción de la paz, de la justicia, del alimento inminente para los que ya no pueden más. ¡No pueden más¡ ¡No puedes más¡ Caes en ese foso negro de tus pensamientos sobre un sillón a media vela, miras a través de la ventana y ante tus llamaradas se escurren los astros del nocturno. Pasan las horas y tus párpados se eclipsan y sueñas. Sueñas que almas agitadas y en pena se esparcen por el planeta tierra con ráfagas de llantos, de gritos, de silencio. ¡Adiós hijo mío¡ Dice una madre a su pequeño cuando la vitalidad es solo escarcha, es solo ceniza que nutre los secos campos. ¡Adiós hijo mío¡ Desde su quebrada verticalidad dice una madre a la muerte, a la muerte….

ADIOS HIJO MIO

Tierras de fuegos donde la luna da sombra a la suerte de vagar sobre sus llamas con la vigencia de los sueños. Llevas el viento en tu vientre y el peso como defensora de la libertad. La ausencia de cuerpos esqueléticos y mirada ausente te hace sonreír. Pero como ya sabes la realidad es muy bien distinta. Pueblos que se nutren de piedras, moscas y enfermedades sopla en tu corazón, en tus fuerzas. Pareces desfallecer pero descargas ese fardo de penalidades y luchas a pesar de que las mareas son bocanada de hoces. Un infierno los merodea con sus pezuñas de solidaridad nula, con sus colmillos ensangrentados y sus lenguas sedientas. Es la última estación y pareces morir. A través de tu imaginación intentas repetidamente ver un mundo mejor, un mundo bello donde la quema de los rastrojos del alma humana se extienda hasta ser solemne canción de la paz, de la justicia, del alimento inminente para los que ya no pueden más. ¡No pueden más¡ ¡No puedes más¡ Caes en ese foso negro de tus pensamientos sobre un sillón a media vela, miras a través de la ventana y ante tus llamaradas se escurren los astros del nocturno. Pasan las horas y tus párpados se eclipsan y sueñas. Sueñas que almas agitadas y en pena se esparcen por el planeta tierra con ráfagas de llantos, de gritos, de silencio. ¡Adiós hijo mío¡ Dice una madre a su pequeño cuando la vitalidad es solo escarcha, es solo ceniza que nutre los secos campos. ¡Adiós hijo mío¡ Desde su quebrada verticalidad dice una madre a la muerte, a la muerte….

domingo, agosto 07, 2011

ROCIADA DEL VIENTO

Rociada del viento sonante soy en estos instantes levedad que arranca hasta la serenidad. Me dejo hacer el amor por una vela temblorosa que en la oscuridad cuando las alas del universo dejan vagar mi imaginación por parajes insignes a ritmo bello y lento del susurro de campanas de alguna que otra iglesia que festeja las danzas de las hogueras. Pinto de azul mis venas y por su cauce conchas de secretos inconfesables se nutren de mi pluma. Mi corazón retumba sigiloso con la alegría, con una paz que se vuelca por pasadizos donde la luna enseña su cara oculta y escaleras arriba soy beso de ese de su blanca silueta, soy beso del aroma de flores de la noche.

sábado, agosto 06, 2011

POR QUÉ NO DESPIERTAS

Por qué no despiertas
Bajo tejados de sombras azules
Que abrigan tu cuerpo,
Algas liadas a tus piernas
Te hacen danzar con los ruiseñores
Florecientes del alba broncínea.
Te duermes con nevadas imparables
Rondando tu belleza.
El musgo te hace hueco en su cama
Mientras tus lágrimas juguetean con tu blanca tez,
Las grietas de unos atávicos rumbos
Quema tu esperanza, tus sueños de de ser amante de la libertad
Entretanto la música cumbre de la nostalgia
Es boca de riscos magmáticos que tus labios besan.
Por qué no despiertas
Silencias tus llamaradas cuando
La búsqueda se te hace prohibido encuentro
Evadiéndote de antorchas cuya calidez
Quieren avivar el destellante albatros del amor.
¡Tanta lluvia sobre tus hombros¡
Te extingues así como las cenizas de los difuntos
Que brotan en los océanos, en las arboledas.
Nebulosas te acogen con sus siluetas hermosas y lejanas
Y cantas la canción del olvido, del olvido.
¡Adiós dices¡
El cansancio y la desgana te deshojan
Dueñas de tu alma, de tu ser, de tu fragilidad
Y te dejas ir.
¡Adiós te digo¡
Vuelos derrumbados por las heladas de los años,
Por la carcoma que te adolece cuando la nada
Es ya niebla que te abraza.

jueves, julio 21, 2011

Sigue así....(prosaverso)

Sigue así, así danzando al son de la melancólica y blanca luna con el abrazo de tu cuerpo desnudo a mi cuerpo. Así sensual, excitante, embarcadas bajo las aguas del humeante follaje que nos cubrirá cuando la madrugada sea cima sobre nuestros senos. Sigue así, así danzando con las flores en altos que mis labios y tus labios, que tus labios y mis labios sonarán por arco iris de rosas, de jazmines, de lirios con el tintineo de la lluvia haciéndonos el amor en esferas de hogueras. Has oído hablar del amor, del deseo, de ese estremecer de tus carnes candentes cuando el viento sopla el aliento de mi voz, de mi aroma. Y me acerco y te acercas y somos diálogo cierto del sudor, de los besos. Sigue así, así danzando. Somos hojas que caen al vacío donde mariposas azules pueblan nuestros nombres.

Me elevo...(poema)

Se extingue la jornada con el mecer
De pétalos de hielo,
La brisa ilumina mi corazón
Arraigado a la paz, a la serena danza
De gaviotas sobre olas lejanas,
Pausadamente me contagia la sonrisa
De un astro broncíneo que me dice
De las emociones de mis manos
Cuando soy cuerpo de mí.
Me elevo y asciendo por pequeños acantilados
Y el rumoreo de las nubes me hacen soñar
En la solidez de mis singladuras.
Aún así no me ausento, la verdad vara
En mis venas y corriente arriba consuelo mis alas
Tan ansiadas de ser vértice de la cálida melodía de las rocas
Cuando la espuma lame su oscuridad.
Me siento, dejo que me salpique
Y con el solaz que pule mi alma me dejo ir, me dejo ir.
Ya no hay tic-tac, el tiempo es un pedazo lejano
Que no me asusta, es espíritu amigo.

viernes, julio 08, 2011

Tomasina(relato)

“Y así el vergel de los sueños nos evocarán las huellas de la felicidad querida”, habla de esta manera Tomasina a su nieta. Y es que la ve un poco indecisa, sumisa en un lago de brumas donde cada paso se transforma en un viento feroz que la va corroyendo. “Y así los buenos momentos nos conquistaran cuando la desorientación arribe a nuestras costas querida niña”, continua Tomasina con sus palabras. Palabras que su nieta escucha atentamente pero con la mirada perdida. “Hay que seguir adelante que los momentos no son eternos además atrae la mala energía querida nieta”. La nieta ladea una lágrima en sus mejillas, quiere tanto a su abuela que piensa que la felicidad es toda ella. “ Niña, niña verás como cada estación que pasa serás más fuerte ello no quiere decir menos sensible. Los amores son pasajeros de nuestro corazón, vienen y van y alguno que otro que se queda. Por ello no debes preocuparte, deja aletear tus alas y verás, verás…. La nieta con el azul de su mirada la observa, entiende cada ánimo que su abuela le da y suspira. “Ay abuela pero yo lo quería y no se de un día todo toco fondo y se fue”. La abuela le pone su tersa mano en la barbilla quiere mirar sus lágrimas. “Entonces querida niña que todo pasará”. “¡Que todo pasará abuela”. “Sí, todo pasará como pasa la muerte de algún ser querido, vamos dame la mano te tienes que airear, tomar aire fresco”. La nieta cede su mano a la mano de la abuela. Salen de la casa. La oscuridad es presente pero el perfume de las rosas blancas que la brisa trae y la luna ilumina y serena el lugar.
“ Mira la luna nieta mía, creo que te sonríe”. “Abuela deja de decir bobadas”. “ Ven aquí conmigo vamos al rosal”. Tomasina escogió la rosa más grande para su nieta, suavemente le fue quitándole los pétalos. “ A ver nieta mía donde tienes el corazón”. “¿Para qué abuela?” “¿Para qué? Para qué? Déjame ver tu corazón y verás” La nieta se desabrocho un poco la blusa, dejando libre esa piel que resguarda los latidos. Tomasina suavemente paso uno por uno los pétalos por su piel. De manera especial los ojos de la nieta tomo otro tono, otro brillo. La calma y el olvido la abarcaron.

martes, julio 05, 2011

DÁNZAME....(PROSAPOÉTICA)

Suavemente la jornada eclosiona embarcándose en las gotas de los pájaros que gritan a la nueva luz. Una explosión de fuegos dinamiza el día creando un ambiente donde navegantes de la esperanza son marea remota que reivindican el beso, la caricia perdida. La bruma acaece en los ojos y la belleza se pierde en desiertos congelados cuya llamada atrae a las almas solitarias. Un círculo de arboledas agrietadas es norte de las brasas que ascienden entre el sol y la luna. Cazadores de ilusiones y libertad son eco de acantilados donde el corazón vuela y vuela en la mágica senda del amor. ¡Dánzame¡, digo. ¡Danza sobre mi cuerpo desnudo, sobre estos labios rotos de tanto y tanto ser azotados por la ventisca invernal¡ ¡Dánzame como nómada de mis llamaradas en esto del querer¡ ¡Dánzame con el brebaje de la vida, de farolas eternas en su esplendor cuando somos raíces de un mismo árbol¡

miércoles, junio 29, 2011


Bajo el fondo donde el corrimiento de la insonoridad
Convive con las derrotas de las acaricias.
El silencio entre marismas que no desfallecen
Cuando un cuerpo intenta avanzar y no puede.
Todo se vuelve marrón hasta arrancar sus sueños
De los balandros cual navegaban sin rumbo.
La bruma acecha, se enquista en sus huesos
Al mismo tiempo que montañas oscuras
Se hacen invisibles a su ascenso a la vida, a la vida.
Sin embargo, escucha una cascada, un correr de agua
Que escupe toda desesperanza en su azul cabalgar.
Se agarra a la gruta de un árbol que la lleva por caminos
Donde el orbitar de antorchas de luciérnagas la hace vertientes
De un ocaso del atardecer donde la paz es belleza impecable.
Desde entonces reside bajo ese árbol de hojas perennes,
De calidez eterna.

miércoles, junio 22, 2011

La niebla y ella...(relato)


La niebla arrastraba sus piernas en busca de algún foco luminoso. Su humedad a veces se estampaba contra sus párpados. La luna había desaparecido. No veía nada solo figuras abstractas desconocidas. Pero ella seguía avanzando. Tenía que llegar a la orilla después de haber dejado la avenida. Allí una barca de no muy grandes dimensiones la aguardaba. Se iba. ¡Sí¡ Dejaba atrás sus errores induciendo su alma al navegar con la densidad de una ceguera. ¿A dónde iba? Eso es difícil de saber solo navegar por la quieta marea hasta que aclarase y lo gélido de sus recuerdos se evaporase. Atrás no dejaba a nadie, todos para ella habían muerto, fenecido en ese mundo de vivos por las murallas que les habían impuesto. Ahora solo ella, la niebla, la barca y el océano. No tenía llantos. No poseía penas. Solo un hormigueo en su cuerpo sobre lo que le deparará el día venidero.
Niebla:
¿A dónde vas mujer a estas horas?
Ella:
A donde el destino me lleve. No tengo rumbo, sino el prefijado por los astros. Esos astros invisibles por tu tosco telón.
Niebla:
Si eres hija del destino no necesitas de estrellas, de luna para tu camino.
Ella:
Muy cierto eso que dices. Pero tanta oscuridad…
Niebla:
No temas. La mar está serena ella te acompaña y ella te llevará donde tus sueños han edificado esa tierra de tu felicidad, de tu felicidad…
Ella:
¡Ay la tierra de mis sueños¡ Sabes como es…Una tierra donde la penumbra de las balas no existen, donde el hambre solo es una fogata helada extinguida, donde la palabra es honestad, donde la sed no sea derrumbe entre pueblos, donde los nativos no sean talados de sus costumbres, donde las minas no arranquen vidas, donde mujeres y niños no sean explotados.
Niebla:
No escuchas ya las aves que en el alba danzan con las mareas.
Ella:
Si. Cerca pero lejano. Parece que te vas, que te despides.
Niebla:
El sol te da la bienvenida y ellas te llevarán a esa isla donde la frondosidad será calidez para tus sentimientos.

Llega a la otra orilla, es idéntica a la que ha dejado. La misma arena, la misma avenida, los mismos edificios. Pero algo ha cambiado. Se baja de la barca. Se encuentra cansada pero una fuerza de atracción la lleva hasta la ciudad. Algo ha cambiado la saludan cada persona que pasa al lado de ella. Ella igualmente contesta. Cuando intenta acercarse algún ser que la mira con gesto sonriente no puede, no puede. Es como si una barrera invisible le impidiera el paso, el tacto. No puede tocar nada, solo lo que pisa.

domingo, junio 19, 2011

Querida Lola ...(poema)

Anclada en tu alma dulce Lola ,
Belleza que esculpe el destino eterno de mis pensamientos
Cuando un jardín de rosas es tumba de tu sonrisa.
Te has ido, flácidas son mis fuerzas
Y tú como amor perpetuo
Vagas en el enrarecido silencio de mis manos.
Llantos mudos ciegan estas paredes, tu casa
Donde tu fiel compañía es ahora astro que gira y gira
Con otros entorno a mi pecho.
¡Ay cariñosa Lola¡
Linda melancolía me erupciona en la desgana, en el agoto.
Ladridos que se hacen eco en la lejanía.
Ladridos de azules boscajes como belleza de tu amor.
Te echo de menos, sabes.
Me envuelves en plomizas pisadas
Al no sentir tú aroma bajo este techo.
Te has ido y la soledad rumia en mis manos,
Mi caricia se hace carros de espinas cuando intento
Abrazarte y ya no estás, ¡No estás¡
Lola, querida Lola, Lola querida.
Presa de la desidia estoy, arrugada en la tempestuosa ola de la pena.
Lola, querida Lola, Lola querida.
Siempre tan atenta, con la humedad de tu lengua suavizando este encierro en el dolor.
Y,¿ ahora qué? querida Lola, Lola querida
Sobre tu lápida inscribiré la frase más hermosa,
Esa frase para que me recuerdes allí donde estés.
Polvareda funden mis pasos y me siento caer.
Caer ahuyentando la vida de mi mirada siempre tuya, tuya siempre.
Ahora recuerdo nuestros paseos cada vez más apagados
Sí no te querías ir muy lejos sino estar rodeada de tu familia, bajo tu techo
Y bajo el dijiste el adiós.
No me lo esperaba, ¿quién espera la muerte de lo más que quieres?
Pero toco, el viento soberano no arreciaba y una leve llovizna no dejaba
De ser puños de navajas a nuestra puerta. Yo no lo sentí
Pero tú esperabas su llamada, lo sabías querida Lola, Lola querida.
Adiós, adiós…Lola querida, querida Lola.

sábado, junio 11, 2011

La danza de murciélagos...(poema)

La noche silencio de destierro
Voraz en la danza de murciélagos
Que se agolpan tras vidrieras verdes,
Se transmuta con el polvo de sus manos
A la vez que el letargo no lo vence.
La vejez de sus huesos nunca amanecerá
Ante un espejo que le de la juventud de singladuras.
Demacrado esta su rostro
Flor que se marchita devorada por los últimos rayos,
Impaciente intenta el último paso
Pero la agonía de la reconditez de sus batallas
Lo llevan por túneles oscuros cuyo eco se trenza
A una muerte repentina de sus deseos, de sus sueños.
¡Levanta esos sentidos rajados¡, dice su alma
Se asaltado por esa fuerza de la luz de animal salvaje
Que se mece en su esfera naranja.
Horizontes de pinzones azules navegarán por tus pies
Para que dances con la delicadeza de las notas
Sobre trompetas frondosas de aliento por la vida.
Sin ser ajeno a la pena oye los primeros cantos del alba, del alba
Y asciende por escaleras de dolor hasta cangrenar el llanto.
Y se eleva por el andamiaje de los últimos astros
Hasta gélida sonrisa de su dejadez.
Y escala por lagunas inmaculadas hasta engendrar la vida, la vida.

domingo, junio 05, 2011

Mujer que besa el aire...(prosa-verso)

Tu canto se enraíza cuando dientes transparentes de lluvia vienen a visitarte en los troncos grises de las arboledas. Asciendes hasta las copas de los árboles y elevas tus brazos al sol del amanecer. El no te escucha, parece como imagen inanimada desde la lejanía de sus emociones, de esos bucles de fuego que conversan con el mismo. Tu no te rindes eres voz de vida, de ilusión que persigue la existencia de esos sueños cuando la madrugada galopa sobre tu piel. No hay penas en tus llamaradas, oscilas entre el insepulto deseo y el reverder de tus labios que besan al aire. Corres desde esas alturas innumerables aventuras que llevan, que te traen con el surcar de las olas hacía un vergel donde la paz y la esperanza son inexorable empeño del alma. Estas encantada, sí un encanto que alegra a los corazones. Eres imparable, espejo donde se mece tu espíritu azul cuando eres fecundidad de las horas. A veces eres ese faro de la espera a que por tus rocas y olas rompientes en calma caminen el afecto de una vela amiga. No estrangulas la belleza sino le das aliento, alimento para que te penetre cuando un escudo broncíneo despierta a las estrellas.

viernes, junio 03, 2011

La mudez del océano la mira...(poema)

Me gustaría decirte que cuando la espuma del alba levanta
Y la mudez del océano la mira
El frío y la desnudez se funden en mi pecho.
Más allá de las rotas alas poso sobre ramas secas
Donde la última hoja es danza con el viento,
Que mis sábanas se enturbian de lágrimas heridas,
Que me refugio entonces cerca de una muralla
Donde soy ojos a la nada.
Me gustaría decirte que cuando te recuerdo
Escucho el insoportable grito de la dejadez
Cerca de los sombríos sótanos de la espesa niebla,
Que no dejo de amarte en el silencio de mis caricias
Quebradas al aire.
Me gustaría decirte de esos crepúsculos cuando
El sol es enjaulado por la caída de la tarde
Y me yerto sobre rocas volcánicas
A la vez que la marea desciende en la serenidad
Del ronroneo de las olas ¡qué apacibles son¡
Dan el primer eco los nocturnos que se avecinan
Y la pena negra de astros sin brillo
Me sumerge en el mar.
Me gustaría decirte que las llamas del corazón
Son ventanas que se abren, que se cierran
Con solo el soplo de tus palabras,
Con el afirmar de velas al viento
Que induce a correr sobre verdes prados
Donde la imaginación es lámpara
Que me hace tuya, que te hago mía
En el vaivén del susurro de las constelaciones.
Me gustaría decirte que el olvido no se apega
Cuando soy singladuras de calles
Donde mi sombra hace un hueco a la tuya
Así como alma presente de pajarillos
Que chillan más y más ante tanta polución,
Ante tanta soledad, ante tanta enturbiada flor
Que se agrietan a la vez que soy sentido de ti.

viernes, mayo 27, 2011

El romper de las olas...(poema)

Creías que te iba seguir amando,
Tijeras cortan nubes de ensueño
Cuando la espera es refugio de cuervos.
¿Para qué?, me digo
Si a cada alba se insuflan nuevas ideas, nuevos pensamientos
Que me ausentan más de ti, más de ti…
La carencia no perdona
Y cada vez soy más huída de la pena
Donde tú eres esa ave utópica, intangible a mis caricias.
La tarde se oscurece y con ella la alianza del olvido
Es hoguera que retumba sobre mis sienes, sobre mi corazón.
¡Ay mi corazón¡
Escupe toda destrucción de su entereza
Al ritmo que viejos pinos me dan cobijo.
Subo monte arriba expulsando cada dolor, cada lágrima
Batallas uniformes de la reconditez del alma.
Cumplo con el levantar de mis alas hacia otros lugares
Donde la mirada honesta y bonancible me hable de amor, de pasión
Que se lía y lía con la sed de cuerpos desnudos cuando la noche sopla.
¿Para qué?, me digo
Rememorarte son tumbas donde mi beso no vuela.
Suena descabellado decir que te amo
Cuando tu ausencia no más que son torres caídas
Arrojando espumas magmáticas.
Sí, tu ausencia.
La ausencia de tus labios, de tu mirada, de tus manos
Agolpándose en la mentira de la duda.
No, ya no te deseo
¡Apártate de mí¡
Nuestros pubis no comparten el ritmo de las palabras
Somos abrazo de distintas rutas
Donde un mirlo azul agudiza la despedida.
Danzaremos al son de una luna distinta,
Ajena a los astros que mecen nuestros sueños.
Danzaremos con la libertad del aire fresco
Que nos traerá nuevos consejos.
Danzaremos en tierras de elefantes blancos
Con la mar serena en la vieja contemplación
De los días, de las noches en sus horas disecadas
Por el romper de las olas.

martes, mayo 24, 2011

EL ÁRBOL...(RELATO)


Campanas al viento que no siente la fuerza comunicativa del ser humano. Están en silencio. En ese silencio pequeño del pueblo que le ronda. Calles vacías. Un firmamento que se mece entre nubes blancas sin dar señales de vida y un monte azulado que allá a lo lejos permanece inmutable pero vigilante. El reflujo de la tarde da un cierto silencio, duermen los pájaros, los perros con sus lenguas rosadas reposan en medio de la pasividad, en la tranquilidad, en el influjo de un sol que ata cada paso, cada ladrido. Despierto en medio de este paraíso aislado sin los espejismos de los sueños. Descalza me yerto hasta la puerta y salgo. La brisa descifra que es la hora del descanso, instantes que desembocan en la siesta. Con este refugio dócil de la tarde voy hasta ese árbol que se está en enfrente de mi casa, de ese techo solitario vigía de la hoguera de la estabilidad, de la comodidad. Me siento bajo sus ramas frondosas en uno de sus troncos. Es un árbol especial, con el puedo por unas horas mantener una grata conversación sin ser interrumpida por las gentes del pueblo en las horas del letargo.
- Las esperanzas son antorchas que insomnes eleva los corazones cuando la luz del despertar incide en nuestros sentidos amado árbol.
Yo le hablo. Por qué no. El tan sabio con esos conocimientos de antaño me escucha mientras dejo que sus hojas verdes me acaricien.
- Ya observo que vas aprendiendo. Siempre te posas aquí, bajo mis ramas y ellas para ti desprenden todo lo que saben, todos esos suspiros aglutinados desde la mañana hasta estas horas. ¿Cómo te encuentras hoy? Te observo tan bella, tan enigmática…
- Si, me poso aquí porque tu sombra me da vida, inspira a mi imaginación. Hoy estoy bien con esta paz que se extiende. Tal vez algo triste.
- ¿Triste? Una joven como tú. Arriba la hermosura, que son esas penas que acosan tu corazón en el día de hoy. Anda cuéntame. Ayer tan vivaz y hoy envuelta en una extraña melancolía.
- Son penas de amor y soledad gran árbol. A este pueblo no llega nadie, siempre sometido a las mismas caras, a los ancianos que aquí habitan. Yo soy la única. Y ansío tanto amar y ser amada. Ellos me dan cariño y ternura, besos en la frente que son como las flores primaverales de la alegría pero no es suficiente. Necesito que me abracen, una caricia que me haga renacer de esta vejez precoz. ¡Obsérvame, examíname¡ Mis pasos cuando la oscuridad se evade y somos tiempo de claridad son más cortos, más cansados, el aburrimiento me acosa.
- Que terrible suenan tus palabras. La pena ensucian tu mirada, la beldad de tu mirada. Es cierto. ¡Tanta soledad¡ Arrímate a mí. No me gusta que estés tan aislada, tan dolida, tan carente de amor. Nútrete de mi savia, abraza mis raíces ellas te donarán todo aquello que necesitas.

Sin más aquel bondadoso árbol se alzo, sacó sus raíces de la profunda tierra y me tendió como si fuera una mano aterciopelada una de ellas. Suave, humedad, con el aroma fresco de la tierra contagiada de amor. Yo la acaricié, la acariciaba como si fuera mi amante. Este árbol que aun día me da sombra me enseño, fue mi maestro en el arte de la espera. Mientras él me daba todo su amor, toda su compresión.

domingo, mayo 22, 2011

Ya verás...(prosapoética)


Y verás como todo cambiara sobre sedosas alfombra de siemprevivas en esas praderas donde el eco lejano de un cernícalo anuncia ese dibujo de arco iris de la esperanza. Te elevas, corres desquitándote de ese armazón de tu rostro y dejas fluir palabras de amor y libertad desde tu mirada. Eres ave. Eres desnudez. Eres condición de los sueños con la bocanada cierta de un humo de mil flores. Y verás como esa navaja que aprieta tu vientre se desmorona con la sonrisa por cada mina que no pisas, que no palpas. Han desaparecido tras las olas de la muerte. Serán aplastados los del abuso, ese trabajo aberrante de niños y mujeres que acarrean la tristeza, las penalidades con solo el soplo de manos unidas y alzadas. Ya verás, te digo. Será desamarrada de las oscuridades de tus pasos y una nueva oportunidad provocará los latidos de la emoción, de la alegría. ¡Arriba alegría¡ Con el ritmo cierto y bello que cobija la calidez humana. ¡Arriba la alegría¡ Levanta el vuelo y se tu misma persiguiendo esa mariposilla juguetona que de flor en flor eleva el ánimo. Ya verás, te digo. Como tu maleta será de nuevo guiada hacia ese armario y de el solo sacarás la luz gigantesca e inexorable que alumbra esta tierra.

miércoles, mayo 18, 2011

LA NOCHE Y TU...(POEMA)

Caminas sobre seguro, sobre obsidianas cuyo reflejo
Son la mirada de los astros cuando la jornada se apaga.
Los chasquidos de la muerte se te alejan, huyen
Hacia un océano donde náufragos y ballenas
Son gritos insonorizados preludio de una sinfonía agónica
Del más allá del rugir de las olas.
Te refugias en un paseo. ¡Sí¡, farolas de luciérnagas
Giran en el amortajamiento del ocaso y tú amistad
Impecable de la noche eres ese niño, esa niña que juega con una peonza
Que se detendrá cuando encuentres tu destino.
Tú y la noche
La noche y tú
Os trajeáis de un cierto misterio bajo el clima de una sonrisa
Depositando rosas azules, rosas blancas, rosas verdes
En los serenos confines de los corazones.
Caminas sobre sedosas plumas de arco iris,
Te armas de palomas, gaviotas, cernícalos
Y en esa metamorfosis eres reflejo de la libertad, de la bondad,
De la humilde mano que se deja guarecer en un abrazo, en un beso
Con la brisa fresca del nocturno.

domingo, mayo 15, 2011

Mujer que ama el silencio de la siesta...(poema)

Mujer que ama el silencio de la siesta
Mientras su cuerpo en llamas es ovación de los sueños
Que transitan en su cuerpo semidesnudo.
Una sabana blanca la cubre, solo el eco de sus párpados eclipsados
Son roce con la brisa que una primavera de siemprevivas
Transmite en su piel.
Mujer que ama el silencio de una tarde,
Jinete de arboledas plateadas cuya savia de la vida
La transforman en riscos de tabaibas por donde sus piernas
Son singladuras con ayuda de un perro azul
En busca de esa fuente que gira en la paz, en la armonía.
Mujer que ama el silencio de la siesta
No se desespera, es tonada de campanas y tambores
Que despliegan la firmeza, la verticalidad de sus pasos
Sobre valles hechizados por estrellas fugaces, de auroras boreales
Más allá de esta dimensión de tempestades paralelas al alma.

Mujer que ama el silencio de la siesta...(poema)

Mujer que ama el silencio de la siesta
Mientras su cuerpo en llamas es ovación de los sueños
Que transitan en su cuerpo semidesnudo.
Una sabana blanca la cubre, solo el eco de sus párpados eclipsados
Son roce con la brisa que una primavera de siemprevivas
Transmite en su piel.
Mujer que ama el silencio de una tarde,
Jinete de arboledas plateadas cuya savia de la vida
La transforman en riscos de tabaibas por donde sus piernas
Son singladuras con ayuda de un perro azul
En busca de esa fuente que gira en la paz, en la armonía.
Mujer que ama el silencio de la siesta
No se desespera, es tonada de campanas y tambores
Que despliegan la firmeza, la verticalidad de sus pasos
Sobre valles hechizados por estrellas fugaces, de auroras boreales
Más allá de esta dimensión de tempestades paralelas al alma.

sábado, mayo 07, 2011

Cuando...(prosapoética)


Cuando el cosquilleo de esa bola envuelta en hogueras llega a lo más alto. Cuando el vientecillo es frisar con las verdes hojas de las arboledas. Cuando mis párpados caen sobre un reloj que no deja de evadirse te rememoro. Vienes a mí con la danza de un fuego adiestrado que en círculos me va rodeando y yo sin miedo te pienso, te evoco como amante cuya verticalidad suspira en silencio. Vienes a mí con el aturdimiento de las jornadas, con la carencia de tus manos timón habitado por la desorientación. Vienes a mí como luz nublada que se detiene en las rocas donde el rumor de las olas calla y calla. Con temor me ausento en una estación cuyo vagón me llevará por el adagio de los sueños, de esas estelas de cometas azules por rumbos que engendran tu recuerdo. Un largo velo me seduce y de espaldas desnuda soy jinete del océano trepando por algas y caracolas hasta castrar los deseos, ese amor subterráneo de cenizas.

jueves, mayo 05, 2011

Te vas....(poema)


Tú puedes decir que te vas, que te vas
Con el perfume de la libertad
Donde el placer de los recuerdos
Colman tus sueños.
Te extingues estación tras estación
Y mis ojos se duermen bajo un árbol
Cuya sombra es árida llanura de mi caricia.
Te vas, te vas
Marismas habitan mi encuentro con el viento, con el viento
Y con el sutil elixir del ánimo te busco.
Te vas, te vas
El cansancio se afinca en mis manos
Que revierte su jugo en pozos
Donde lunas son sordas a mi amor.
Tu ausencia de mujer
Despunta torbellinos amargos
Que besan mis mejillas con corrientes de lágrimas
Esencia de bailes que surcan sótanos
En la desnudez de las últimas estrellas.
Tú puedes decir que te vas, que te vas
Con la esperanza de un grito,
Con el gemido de mis vuelos
Penetrantes en las lápidas del adiós.

lunes, abril 25, 2011

COMO SI ELLA ESTUVIERA....(CUENTO)


La luna se emancipaba del sol y se alejaba por otro hemisferio al encuentro de la llama de la noche, una noche de astros y luna donde cuerpos durmientes emergían en el mundo de los sueños. El astro rey sin embargo se quedaba solo con la inmensidad de la bóveda celeste cultivando calidez en otro hemisferio donde los seres danzan al son de sus rayos. Ahí estaba Sebastían, un anciano que con el paso de los años solo soñaba con las flores, con las mariposas, con los arroyuelos que surcaban cerca de su cabaña. Cada mañana levantaba, se estiraba, se miraba en un espejo para contemplar el silencio de sus arrugas y se tomaba antes de ir a recoger sus flores un buen zumo de arándanos y miel. Después salía de su derruida cabaña y eclipsaba por un pequeño y a la vez inmenso instante sus ojos. Suspiraba, respiraba lento para acoger todo esa aroma que la naturaleza trae. La cantinela de los pajarillos lo sumergían en una absoluta paz y después a paso pausado iba en busca de la flor más hermosa del lugar. Todos los días lo mismo. Recordaba así aquella amante de antaño. Aquella bella mujer que insuflo en su corazón la felicidad, la serenidad. No se cansaba de andar, le daba igual que el recorrido fuera largo y lejano de donde el se cobijaba solo pensaba en esa flor. Cuando la hallaba muy despacio se aproximaba a ella acariciando sus pétalos como si de ella se tratase, besando sus pétalos preciosos como si ella se tratase, cogiéndola entre sus manos delicadas y frágiles como si de ella se tratase. De nuevo de vuelta a su hogar con la flor más hermosa de aquel paraje se acostaba. Sí, posaba la flor en la almohada y junto a ella se tendía entonces los sueños lo llevaban aquellos días felices de su vida, a una inquebrantable hoguera de amor que le hacía las noches y los días, los días y las noches armoniosa como si ella estuviera, como si ella estuviera…

domingo, abril 24, 2011

LA CIUDAD....(POEMA)


La ciudad ruta de los transeúntes en su belleza,
En la hospitalidad bajo antorchas de farolas
Que un nocturno afirma en su regazo,
Que un nocturno eclosiona en sus pasos.
La ciudad navegante de espíritus
Que en sus orillas suspiran versos de pasión, de amistad
Al mismo ritmo lento que también despierta.
Se agolpan disipada los últimos astros
Y como erupción de siemprevivas sus calles
Huelen al bullicio hermoso que conquista los corazones.
Con sus singladuras arriba a las arboledas de un parque
Donde sus palmeras, sus ficus dan sombra
Aquel anciano, aquella anciana que asume la serenidad, la armonía
Ante esculturas sin tiempo donde el ensueño de bahías
Con el aroma de barcos de rumbos ciertos en el regazo de un faro
Allá donde una masa magmática disecada recuerda
Capitanes y piratas al encuentro del paraíso.
La ciudad, fina arena dorada amante de cuerpos
Que danzan con el insomne oleaje, con un crepúsculo
De cumbres apasionadas en el vaivén de las gaviotas.

miércoles, abril 20, 2011

Brotas....(poema)


Brotas así como espuma a merced de los vientos
Que me envuelve en palabras desencantadas, aisladas
En el serpentear de una cometa azul como nube
Que me da sombra.
Rostro de ti en estas estaciones donde el alma salvaje
Es corriente de una pasión que hurta mis pasos.
Solo el lento despertar de las estrellas
Son lanzas aterciopeladas que acarician mis labios.
Brotas así donde nadie te ve, donde los cernícalos
Alzan mis sentimientos en el correr de los años.
Un piano ausente me dice de manos que suavemente
Con la luz de la luna son hambre y sed de esa hoguera
Donde los cuerpos se mecen, donde las cascadas níveas
Es votalización de los corazones al encuentro de las carcomidas cadenas
Que turbiamente nos quema, nos quema.

Que decir del olvido....(poema)

Ya que decir del olvido,
No quedan palabras que en la deriva se han extinguido
En un fuego dulce cuyo silencio las extravía
Hasta ser insonoridad del alba.
Todo se vuelve azul con el izar de la mirada
En la vespertina música de la primavera,
De esas florecillas que se engendran con la espera.
La delicadeza, la sensibilidad es brío,
Es danza cuando los besos del alma
Son raíces que se arriman a las singladuras de la vida.
Ya que decir del olvido,
Amante de los sueños que perecen cuando la plateada
Es tonada solitaria de las sábanas blancas que abrigan
A la beldad de la aletargada entre mareas del bien,
Entre mareas que emergen con la sonrisa del viento, del viento.

viernes, abril 15, 2011

VIDA...PROSAPOÉTICA

Lento se dibuja el viento, un viento que con el solaz de las nubes que se evaden prende la calma en cada noche, en cada hora deshuesada por las campanas de una añeja iglesia. Ella sigue durmiendo, su anhelo por volar se desvanece en la tonada del olvido. Frágil intenta trepar más allá de sus sueños, más allá de sus esperanzas y con el aislado tintineo que galopa con las palabras disecadas, con las habitaciones cubiertas de un polvo anciano que la hace sumergirse en un ángulo oscuro. Lento, muy lento, se dibuja el viento, un viento que con relucir del vasto sol asciende en picado hacia mareas nuevas. Mucho tiempo, mucho tiempo el sudor de las lágrimas, la aglomeración de orillas donde sus ojos apagados se estrujan contra muros del silencio. Se remoja en sus sentidos, en esa esencia donde valles helados se extinguen a su pisada. ¡Algo de vida¡ Una respiración que pausada espira e inspira el acontecer de la luna nueva. Se alza y desnuda cabalga contra el aire, contra el viento, contra esa brisa fuerte que la tira. ¡Algo de vida¡ Una respiración que pausada espira e inspira en el renacer ante un nuevo mundo. Sus pisadas son allende, se evaden, soplan en dirección del norte. De ese norte que todos queremos desenvolvemos cuando las luces del corazón se apagan, se apagan. Se revuelve y vuela, vuela desnuda, con alas de albatros. Los océanos son ese fragmento de alimento que le da vida. ¡Vida¡ Se yerta sobre ellos con la libertad de su espíritu, con el mecer de una canción que la llevará por las bahías del despertar.

miércoles, marzo 30, 2011

LA MUJER DE INVIERNO (TEATRO)


LA MUJER DE INVIERNO
INTRODUCCIÓN:
Obra de teatro de ficción sobre el maltrato.

PERSONJES:
LOIS: Amiga de Elis.
ELIS: protagonista
DUAN: consejero
DEIDA: consejera
ANTUAN: hermano
JASÓN: esposo de Elis
ALUIM: espíritu
ADOIM: espíritu
DAUS: mujer 2
NORMA: mujer 1
COROS: aves
DRUIN: amante
VOCES: narrador

ACTO I
VOZ:
Cosecha de invierno en las calles enlozadas con los pozos de farolas que no son más que hogueras del atrás. Maldecida entraña desde la supervivencia derrocada por el precipicio de sus años. Esos años que día tras días te ser mujer de invierno.

( En una casa , en un salón se halla Elis(mujer de invierno ) . Ella entretenida con los quehaceres del hogar.)

Elis: (tocan a la puerta)
¡Quien es ¡¡Quien llama¡ Cuando ya la tarde es azorar, cuando los timbales brillantes despiertan al son de la luna .
( Es anochecer y las estrellas comienzan a florecer. )
Lois:
Soy yo, tú amiga Lois. Abre que la lluvia barrunta el humedecer de mis huesos.
( Elis abre la puerta . Se dan un beso y se absorben en ese salón.)
Lois:
¡ Como estás ¡ Hoy he venido para ver como duermen tus alas martilladas. Para ver como tus ojos son túneles de pena y sufrimiento. Solamente he venido para dar calor a tu mano y absorber esas lágrimas de ese cerco de ciénagas.
Elis:(Elis se queda mirando el vacío como si la nada la derrotara antes de darle una contestación a Lois. Una contestación apagada, envuelta en tono melancólico.)
¿ Sólo para eso? ¡Sólo soy pulisámine para comprobar ese declive de estos astros míos que ya no son columna alentada por la felicidad ¡No, no comentes nada . Desvía tu tema, por favor .
Lois:(Lois se siente comprometida con Eli sin saber ya que palabras dirigirle.)
¡ Me preocupas! Ayer llame, y en cada halito de las campanadas tú inalámbrico era invalidez. Sordo a mi desesperación.¿ Por qué?¡Por qué no me contestas ¡
Elis:
Por nada. Sólo es ese descuido que convierte a las almas horizonte de murallas.
Lois:
¡Un descuido ¡ Detonante es en mi preocupación por saber de ti. ¡Te encuentro tan desmejorada ¡
Eli:.
Por favor , déjalo .El cuestionar de tus palabras me llevan a un rincón de los ahogados.
Prefiero, la nada de tu voz.
Lois :
Si , lo dejaré
Voz :
Suena la puerta. ¡Alguien más boga a su techo atroz¡¿Un visitante, un mensajero ,
Un extraño?
Elis : ( se dirige a la puerta .)
¡ ¿Quien será? ¡ Es como si todos hoy
Supieran que él no se encuentra aquí con esos nudillos trotando mi puerta.Voy a abrir.
Voz:
Es un hombre trajeado como el plomizo cielo. En sus grises cabellos denota sus añejos años. Es alto, flacucho con una mirada que da confianza.

Elis:(Elis lo observa dubitativamente. Se trata de un extraño pero una pena inmensa le corre por las venas por lo que le da paso)
Pasa hombre. La lluvia retrae a las almas con bondad y no se por qué eres aliento de la cordialidad. ¿Quién eres?

Duam:
Nadie. No soy nadie. No más que el océano de la melancolía seduce el llanto. Soy donde los desdichados suspenden sus años, sus sueños sobre esa cama de ortigas por ese amante infausto.

Elis:
No te entiendo. Pero eres bocanada pacífica y me da sentimiento tu cuerpo cansado. Anda, pasa y siéntate.

Duam :( Duam se sienta junto a Lois)
Gracias mujer invernal solo soy un amigo.
Lois:
( Ella ,complaciente con su sonrisa sedosa de tener aquel hombre tan elegante a su lado pues en ellos coexiste un lazo del ayer. Lo que hace involucrar a Elis en la confianza )
Si. Es un amigo. Yo y él ya nos conocemos. ¡Sí¡ Cuando las calles son paseo de una angustia. ¡Si¡ Cuando las sombras seducen tu alma el tiende su regazo. Un regazo de buenaventura, sobrenatural alzamiento de mi ánimo. El nos rescata de ese nido que caen los desaparecidos para revivir de nuevo.
voz:
¡Como habla ese hombre¡ Con la eclosión de sus deliciosas fragancias capturando el alma aterrada. ¡Tan justo¡ ¡Tan sabio de las quejas del silencio¡

Duam : ( a Lois, después de sonreír a esas palabras de Elis)
¡La brisa de tú bonancible cabello es áspera con la trampa de los años marchitos en el amor¡

Elis:(Elis se siente cohibida ante ese desconocido, aunque la voz de ese hombre misterioso la magnetiza .Ella al contestar se encuentra en un circulo que la aísla con esos pensamientos de su reconditez)
Si, será la dejadez

Duam ;
La brisa de tus labios solo posee fustigación. Tan insonoras al calor del amor.

Elis:
Si, serán los besos de hiel.

Duam :
La brisa de tú cuerpo es martirio de días aislados por el telúrico beso.
Elis :
Si, será el paso de los años.
Duam:
¡ Por qué no vuelas ¡

Lois:
¡ Sí ¡ Tienes que volar como el pinzón azul de las montañas. Como maravilla de cadenas rotas sin el mazo traidor haciendo hueco en ti. Dime, ¿Dónde está? Nunca he visto ese hermoso norte de la libertad en tu ser. Estás aprisionada, arrinconada por una sabandija sin compasión.
Duam:
Sí. Está ahí. Ahí. Con la danza de tus plumas y esa atmósfera del olvido. El olvido de tus entrañas dolidas, masacradas. Debes huir. Huir en compañía de la estrella polar antes de que estas paredes petrifiquen tus años. ¡Joven mujer¡ ¡Bella rosa¡ Huye.
( Elis no entendía muy bien el por qué de esas palabras pero sabía que en el trasfondo era ese auxilio a su pena ... De pronto la puerta suena de nuevo y ella ya confiada en esos dos amigos se dirige a ella)

Elis:
¡ Otra vez¡ Están tocando. ¿Quién será? ¿Quién será? Quien aferra su puño de manera dócil al roble. ¡Qué extraño es el día de hoy¡
(Abre la puerta. )

Elis:
¿Quien es usted ¿

Deida:
¡Soy tú amiga¡

Elis:
¿Amiga? No te conozco. En mis recuerdos no andas o a caso los conoces a ellos.
( Elis se encuentra algo aturdida , ese momento en el que las fuerzas de su persona ya no pueden más )
Voz:
Elis no los conoces pero son ese magno manto de la amistad. Deja que tu alma se invada de ellos. Deja que ellos sean caricias a esa pena que llevas.

Deida:(Entra con toda la confianza, jovial, con toda la masa de su vejez)
Sí. Si los conozco a ellos. En un ayer fluimos juntos, unidos. Ahora aquí congregados somos vigía de esos despechos que te da la vida. ¡Silbando al arco iris¡ ¡Silbando a los astros que ya conjugan esa bóveda nocturna¡ ¡Silbando la libertad de tus llamaradas que como piedras preciosas volverán a florecer¡
Elis :
¿Queréis tomar algo ¿

Deida:
No. No queremos tomar nada. Solo tomar esa agua de la vida donde los sentimientos se emancipan de la negrura del ayer. Solo tomar esa agua donde tu llanto es arrasado por las alas de flechas de la esperanza por este nefasto mundo que te circula.

Voz:
Pero ella ante el mensaje de paz de estos personajes es paloma asustada. Teme la llegada de su fustigador.

Elis : ( cansada , extrañada, asustada )
Os introducís en mi vida como si supierais ese lapidar de mis días, ese cansancio provocado por las iras del brutal amante.
.
Lois :
No. No sabemos nada. Es solo tu persona. Toda tu persona y ese aroma de tú reconditez a ras de un umbrío destino. ¡Tan apagado¡ ¡Tan entristecido¡ ¡Solo lágrimas¡ ¡Solo gritos en el silencio¡ No se ven. No nos habla.
.

Duam :
Estás estacionada en penurias. Tu pecho está herido, herido de muerte. Solo hay vacío en ti.

Elis :
¡El vacío¡. ¿Qué es el vacío?
Lois :
Por que cesa tú palabra. Descífralo mujer. Somos tus amigos, tu apoyo. El consolar de esos pozos tortuosos que te andan merodeando. ¡Despierta amiga mía¡¡Despierta , por favor¡

Elis:(Elis grita como medio de escapatoria a esa frustración y fracaso de su vida , como si no quisiera escucharlos a ellos en ese cautiverio que siente su persona .Sus manos oprime sus sienes y la desolación la derrota )
¡No ¡ No puedo hablar. Porque ya soy eso, vacío. Yo lo he engendrado en la estupidez de ser engendrada. ¡No debí nacer¡

Duam:
¡Qué dices mujer¡ Nadie es absurdo en el manar como raíces de la tierra. ¡Mira la luna¡ Adolecida por tu llanto. Ella te vigila, quiere mimarte. Pero tú no la miras, la ignoras.

Elis: ( De su reconditez asciende un gemido que se transforma en grito .Ese grito de su estado de animo )
¡Qué entiende ella¡ Siempre tan helada. Siempre tan triste.
voz:
Te confunde ese. Ese, el que con su puñal de oscuridad te extravía de tu senda hacía algún lugar abominable. ¡Ya ni suspiras con la luna¡ ¡Solo eres eco de pedregales¡ Herida mortal por ese cínico quebrando tu vida.
Lois :
(Se levanta posando sus labios sobre sus cabellos, esos cabellos enmarañados por el dolor que la invade de manera descomunal )
¡Mírala Elis¡(consternada) ¡Mira la luna¡ Me tengo que marchar porque las horas se desvanecen.
Deida:
Sí Elis.¡Mírala¡ Solo decirte que donde el llanto es surcar de desiertos existe ese vergel ejemplar que restaura el camino ante un ayer atormentado por los tiranos.
Voz:
Uno tras otro desaparecen. Desaparecen como si la nada hubiese brotado.
Duam :
Adiós mujer. Me voy como ellas hasta ese continuar del alba. El alba donde sus luces entre tinieblas puede ser álgida esperanza que tu puedes llegar sin el acoso de una garra venenosa.

Elis : ( apenada)
Os vais. Sin yo aún entender esa fragancia sedosa, río de ruiseñores, jinetes de mil flores entre estas paredes grises. Me encuentro cansada. Me encuentro fatigada. Gracias por vuestro elixir de la calma. (sola en la casa, se arrodilla y extiende el llanto). No puedo ser libre. El amor me encarcela. ¿Pero que ocurre? ¡Otra vez llaman a esa puerta¡ ¿Quién será ahora? ¡Serán manos tiernas¡(consternada, bajando la voz)¡Serán garras sedientas¡ ¡Vaya día¡ Esos alientos han desenvainado mi serenidad. Me hallo tranquila. ¿Quién va?(se dirige a la puerta)

Antuan:
Soy yo. Tú hermano
Elis : ( Que feliz se encuentra ella al encontrarse con él )
Oh Antuan. Sólo faltabas tu para este delicioso nocturno que se aproxima. Hasta medianoche tienes tiempo, ya sabes quien llega.
Voz:
¿Quién llega? ¿Quién llegará? El tirano de sus sueños.
Antuan:
No se Elis pero noto en tus ojos algo distinto comparado con otras visitas. No más que hallo baldías ilusiones. Una neutralidad tórrida de tus cirios. Cuéntame pequeña mía que sucesos han brindado junto a tu soledad para no ser cumbre risueña.
Elis:
Nada hermano mío. Me encuentro cansada. Hoy he recibido visita.
Antuan:
¡Sí…¡ Tú que solo eres pasillo de tú esposo. Cuéntame.
Elis:
Si hermano mío. Pero son anónimos a el. Son benevolentes como tú. Con el alzamiento del ánimo y la sonrisa lloviznando sobre mi rostro aterido.
Antuan :
Y, ¿Quiénes son ellos?
Elis :
No, no te lo puedo decir.

Antuan :
Si no quieres decir nada no lo digas. No digas nunca lo que da felicidad a tu alma porque te lo robarán. Solo he venido para rejuvenecer tu espíritu. Para obsequiarte con un beso y anudar un consejo. ¡Se paciente¡ El ya cambiará. Hoy he hablado con él. Me ha prometido que será ramo de margaritas cuando el nocturno os acaricie entre sus labios blancos (se levanta. Va a la puerta y se despide de su hermana). Ya he de irme. En casa me espera mi amada entre las pintorescas ninfas del universo.
Elis : ( Con una sonrisa burlesca)
¡Oh el amor ¡
Antuan :
Si, el amor me espera(el hermano se va y se queda otra vez sola)
Voz :
Se va el hermano y en la soledad Elis rememora esos cuatro pétalos de esperanzas. Aboga por su alegría. Recoge la casa en la espera de ese quinto visitante. Ese de eviterna alianza que entre el naciente de los astros llameantes.(silencio largo).
El es escena en la casa. Las paredes crujen. Ella huye.
(la puerta se abre. Es Jasón. Se va quitando la ropa)
Jasón:
¡Elis¡ ¡Elis¡ (ella sale de una habitación y se encuentra con él)

Adoin : ( Espíritu)
Desoye sus pasos, sus palabras. Todo es engaño. Todo es terror.
(Elis aún no lo escucha y sigue hacía el , son sólo bajas voces )
Elis:
Ya voy amor mío.
Adoin:
¡No vayas ¡ (murmurando tras ellas)
Aluin:(espíritu)
Márchate de este círculo de navajas. ¡Mujer escucha¡ ¡Escucha¡
( Ella se detiene ,pero no sabe de donde viene ese rumor )

Elis: ( Para si misma , confusa )
Día extraño este. Mi monotonía alterada. ¡Visitantes¡ ¡Voces¡ Todos extranjeros a este silencio mío. ¡Por qué¡ ¡Por qué¡
( Se encuentra con su marido , rotundamente eleva su voz)
Jasón:
¿Quién ha estado hoy aquí mujer?
Aluin:
Dile tu hermano. Dile tu amiga. Y los demás ni lo menciones.
Elis:
Mi hermano y Lois. Nadie más marido mío.
Jasón:(Jasón se altera , su inclemencia con Elis es bocanada demencial demostrada en sus gritos)
Dos miserables. ¡Que se creen¡ Por qué derivan en mi fuego cuando yo no estoy(alterado). Cuando yo no soy oscilar de sus rostros. ¡A mi tu no me engañas¡ No te creo. Ellos no han estado aquí percibo cierto olor que me hace creer que son otros.
a sus rostros .
Adoin:
¡ Márchate ¡ ¡Se enfurece¡ Es bestia de los celos, quiere internarte entre sus arenas movedizas.
( el teléfono suena , y ella va hacía él )
Aluin:
Vete
Elis:
¿ Quien es ¿

duam.
Soy yo Duam. ¡ Espérame ¡
Elis:
Ahora no puedo atenderte.
( Jasón se aproxima a ella , violento y se lo arranca de su mano)
Jasón:
¡Quien era ¡ Es inusual una llamada a estas horas. ¡Quien era, mujer¡(grita más el) Tus ojillos mentirosos señalan amistad, el abrigo de tu felicidad.
Elis :
¡ No es cierto ¡ Sólo eres acoplar de los celos, del amor obsesionado que quiere apoderarse de todo mi ser. Tu mente lunática te hace creer cosas que no son ciertas.
Adoin:( esa especie de espíritu invisible no deja de merodearla)
¡Llega tú final¡ Un final entre brumas y serenidad. Te espera un pacífico encuentro en el cáliz de nuestro aroma. Serás el deslucir sobre esas sangrantes amarras atracando en la libertad deseada.
Alin:
¡Otra vez el dolor¡ Ese amago de tus fuerzas. Esa brutal colisión. ¡Navajas sobre tu tez¡ ¡Otra vez el llanto¡ Pantanos te surcan pero después…Después volaras. Volaras por el paraje del solaz aventura.
Elis :
¡Que dices ¡ ¡ Que haces ¡ ( grita desesperadamente ella )
voz:
El invade su piel. ¡Savia carmín¡ Redoblar de cruces. Corriente de desolación. Sórdido ajar de sus ojos. Mugre barca de sus bruces con ese forraje de nudillos y el inexistente auxilio del cielo.
Jasón:
¡Tu¡ ¡Tu yegua del engaño¡ Manos de amantes. Túneles de cobertizos. Eres solo una puta. Frígida a mi tacto. Solo para otros. Para otros es tu sexo. ¡Puta¡ ¡No me deseas¡ ¡No me quieres¡ Solo, el dinero de mi sudor que viste esta casa.
Elis:(Ella llora desconsolada)
¡No ¡ ¡ no ¡ Eres fiera incontrolable. Tus pensamientos te estafan. Tus calumnias me defraudan y mi cuerpo es vereda de sangre. ¡Basta¡ ¡Basta ya¡

Voz:
El bate con su entereza. Horizonte umbrío el de su cuerpo sin el suavizar de la fuerza. ¡Telúrica palidez¡ ¡Desplomada esperanza¡ En el gemir de una laguna de zozobras desgarrando su corazón herido. ¡Arrastrándose¡ ¡Arrastrándose como planta rastrera pisoteada. Después la deja. La deja en el ocaso de su vida, en la fisura de sus sueños. Se desangra. ¡Se desangra¡ ¡La detesta¡ ¡Arremete contra ella¡ Embistiéndose con toda su potencia descomunal en las ansias de hacer cenizas todo su ser.

Jasón:
(Airado, Alocado)
¡ Arderá todo ¡ Tus libros. Tus perfumes. Tus trajes. Todo lo que hay en ti en mi.
Aluin:
¡No ¡ No provoques la lengua del diablo. Ese cuerno envenenado de lodos. ¡Aléjate¡ Aléjate que el no posee equilibrio, que no quiere la dulzura de tus labios.
Elis . (Para si, moribunda, acabada)
Otra vez me hablas. ¡Qué será¡ ¡Qué será¡ Será cordura o locura de este final donde sus manos no más que son tumbas, cipreses erupcionando estacas sobre mi vida.
Jasón:
¡Qué te ocurre¡ ¡Qué te ocurre¡ No más que comedía escupen tus labios.
Elis : ( al marido )
¿Por qué dices eso? ¡Cálmate¡
Jasón: ( Irritado , brutal como si fuera hijo de la ultratumba )
Tus notas. Tus recuerdos y tú serán llamas. Tú calidez es sólo nido de ortigas que me enajena cuando respiro. ¡Sabes a otro¡ ¡A otro¡ Es imperdonable. Eres una maldita…
Adoin :
Déjalo. No contestes. Sólo es una bestia casada con la violencia y la ofuscación a tu ser.
Elis: ( El la sigue castigando. No se detiene)
¡Como no contestar!¡Estación tras estación solo hay primaveras carbonizadas. Solo otoños que se disecan en mis lágrimas. Inviernos de ventanas abiertas para mi helar. ¡Míralas¡¡Míralas¡ Me desangro, fosas de cuervos de rodean(llora al aire que le rodea)
(Él ahora se aparta de las palabras de ella buscando algo. Algo con que prender sus cosas.)
Sólo has eclosionado mi desangrar( solloza al aire que la rodea.) ¿Por qué? ¿Por qué?

Aluin:
No es amor. El amor solo de riendas de rejas atrapando tu libertad. Mentiroso de tus penas en el silencio. ¡No es amor¡ Solo tortura. Una tortura que carcome tu sentido. Pero prepárate ya llega tú despertar. ¡Tú despertar¡
Jasón:(hacía ella)
Mira como todo arde. Como se chamusca como tu amor, como tu fidelidad. ¡Maldita hipocresía¡

Elis:(Llora)
¡No ¡ ¡No ¡¡Toda mi vida¡
( se arrastra por el suelo)

Jasón:
¡ Fuera de aquí ¡ ¡Fuera de mi¡

Voz:
¡ Desastre¡¡Gritos¡¡Llantos de su cuerpo marchito sometido a una avalancha de termitas¡ ¡Puerta que se abre ¡¡Puerta que se cierra ¡ Vomitándola como flor deshojada en la destemplada noche de su hogar.
Elis :
¡Estrellas turbias, ayudadme¡ Luna, ¡no me mires tan derrumbada¡ Luna, ¡no me mires tan amortajada¡(pausa y mira al suelo) Mis pasos no son veraces al fluir de tu viento en esta estación del abismo.(Pausa, tras sus espaldas siente algo. Ella acabada, desfallecida) ¿Qué es lo que me zarandea? ¡Dejadme¡ ¡Dejadme ser tragada por la tierra por ser mal querida¡ ¡Por ser mujer de acantilados¡
Aluim:(dulcemente)
Soy yo. Tu ala. Tu brújula. Tu amor.
Adoim:
Soy yo. Tu nombre. Tu destino. Tu solaz.

Voz:
Dos almas. Ahora corpórea visión de ella. Ella aferrada a su dolor. Sus ojos muestran rosas blancas. Se deja dormir por sus caricias.

Acto II:

(Otro paraje, un paraje donde el llanto se convierte en felicidad . Una pradera manantial de floresta y arboledas, con un arco iris refulgente)

Voz :
Acaricia la tierra. Tierras nuevas tras ser ahogado zafiro de tus sueños. Enterrados están ya. Enterrados donde la vivencia del ayer no será más desdicha, calamidades. Ahora, solo balada de ramas con las notas de un viento que pasa desmemoriándote de tus heridas. Solo el vacilante trotar de una hoguera que dará empuje a tu persona. Solo el roce de pétalos pigmentados con la salvaje esencia del arco iris, donde el beso de la refrescante hierba mece esas penurias para la despedida. ¡Adiós ayer asesino¡ ¡ Hola mañana esperanzadora¡

Elis:
(Ella despierta con esa desorientación fugaz . No sabe donde se halla . ¿Como es posible un cambio de lugar semejante ¿ )
¡¿ Donde estoy? ¡

Deida:.
Levanta y veras. Mujer de lirios. Salobres arpas. ¡Admira como danzan en el corear de tu ánimo¡

Voz:
Siente la música a la vez la cordial brisa hilando sus caballos en volandas con el ritmo de unos juncos.

Elis:(Sin saber porque danza con Deida)
Bailo. ¿Cómo es posible? En mi hay recuerdos sobre tu voz. No se donde pero me suena. Sí, ahora recuerdo. Antes de ser invadida por pantanos con su tatuar de témpanos de hielo.¡Mujer de invierno¡ Lava ascendente desde abisales mundos hasta la esperanza. ¿Quién eres?
Deida:
Pequeña amiga antes tu eras azote de fieras, de un rufián sin escrúpulos, lamento de los océanos. Ahora tus heridas irán sanando en el atemperar de tu crecimiento. ¡Crece¡¡ Qué crezca tu espíritu¡

Elis:
Aun eres imagen entre mis recuerdos. Pero dime mujer anciana. ¿Dónde estoy? Qué es esta danza surcando mi corazón. Donde están las brasas que abarcaban mi sombra como hojarasca por la mano bestial, aberrante.
( Deida no contesta , sólo es danza con Elis como si de títeres se tratase con la delicada brisa )

Elis: ( Duda de lo que esta ocurriendo pero se siente tranquila)
Ya no contestas pero me siento bien. Solo quiero llorar y llorar.
Norma :
( Deida en un momento de oír otra voz desaparece )
Pues llora mujer. Sabías que el llanto fecunda hiedras de multicolor para trepar un nuevo ser como inexorable escudo a la vida.
Voz:
Como rebusca la adorable Elis por esos majestuosos alrededores.
Elis :
¿ Donde estás ¿
( Suena una flauta en la pausa de la danza y en su rebuscar )
Norma:
Bajo el almendro ¡ Vírate mujer ¡
Norma :
¡Soy Norma ¡( Se acerca a ella y comienza una melodías de arpas y violines )
Te esperaba como a tantas otras Mujer de invierno para con esta melodía curar todos esos pozos de tu alma. ¡Qué grácil son tus manos ¡( coge sus manos y las acaricia )Tan livianas. Tan frágiles. Plumaje de golondrinas huido de cazadores.
Elis :
¿Dónde estoy?
Norma :
En un lugar lejano donde los glaciares son hermanos de la lava, donde las cenizas son piel boreal de la buenaventura.
( Norma imprevisiblemente desaparece de las manos de Elis)
Voz:
Norma se evade y ella es cadenas más áridas. Su cuerpo otra vez es nítida pureza de manantiales. Mientras de entre la maleza es relieve otra afrodisíaca alma anidando su ala sobre la mano de ella.
Daus :
Ven conmigo mujer.( Daus es mujer y alarga su mano a Elis )
Elis:
¿A donde vamos?
Coro de aves : ( revoloteando sobre ella)
Otra más en el paraje de los desecados renaciendo sus ríos con el loar de sus protectores. Ellas también han sido zanjar de sus huellas(pausa) ¡Calla mujer y síguela¡ (a Elis) Que su senda es clave del renacer.
Elis :
( las aves se acercan a Elis y le van quitando todos esos ropajes ensangrentados y sucios de recuerdos)
¿ Qué hacéis?¡Me helaré ¡
Daus:
No por qué yo soy esa caracola que te resguarda del invierno.
Coro de aves :
Déjate abrazar sin esos arpones de tu ayer. Sin ese temor de la espadas. Solo es amistad, transmitir cálido por ese jardín de su hoguera.
Elis :( más animada, más reconfortada)
Ya siento el vigor por estas venas mías por este sedoso cariño. Reanima mi marmóreo cuerpo. ¡Otra vez¡ ¡Otra vez cuerpo de mujer¡ ¡Vitalidad longeva¡ Pero desapareces.(otra vez desilusionada) ¿Por qué? La noche llega y se eleva el conjuro de la soledad y el silencio.
Coro de aves :
¡Desaparece¡ Desaparece porque tu has de ser tronco anillando el deseo. Ahora has nacido y has de crecer de nuevo.
Elis :
¡Pero no me dejéis sola¡ ( la oscuridad lo envuelve )

Coro de aves:
¡No estás sola! Estás con la arboleda pensativa. Estás con las flores de elixires. Estás con nosotras. Estás con tu ser.
( Elis se arrodilla en el suelo,, comenzando a acariciar aquella tierra entonces de ella brota agua )

Elis:
Oh, ¿esto que es? ¡Mis manos en su tierna caricia a esta tierra engendra los minerales de las profundidades¡


Druin :(aparece detrás de ella)
Son tus sueños
Elis :(Asombrada)
¿ Es brujería acaso ¿

( Druin se acerca , con sus manos formando cuencos Elis no le pregunta quien es .)
Druin:
Es tu nobleza. El recóndito sueño transferido a esta tierra. Emerger como el alba que nos escucha tras el letargo.
Coro de aves:
Sus cuencos son la savia regia donde reina el amor. Son el principio de tu crepúsculo. ¡Bebe de él¡
Elis:
¡Beber de ti ¡ Y si tus manos son ofuscar de mi aurora.
Druin :
Si no tomas el canto de mi corazón perecerá ante la desconfianza. Sólo seré este musgo que pisas.
Elis :
En tus pupilas se genera la plateada como manar maravilloso del amor. Crecida de sempiternas primaveras como clave de la delicadeza.¡ Me enamoras ¡ Sin saber el por qué otra vez aurora del amor.

Druin:
( Druin se levanta desapareciendo de Elis y transformándose en mujer )
Soy parte de ti como mujer desalentada y destruida que ahora vuelve a brotar en las inmensas mareas de la vida, de la sonrisa. El tiempo se escabulle y yo debo irme en el invierno nos veremos.
( Desaparece , y elis sola otra vez)
Elis :(Elis grita , pero nada más que convoca la nada )
¡No! No me dejes sola (pausa). Otra vez sola con este lecho de floresta y ganas de expandir mi llanto sobre la desnudez de mi cuerpo. Y solo ganas de llorar sin saber por qué. ¡Quizás será la alegría¡ Sí, lloro de alegría sobre esta tierra donde mis pies son alas de manantiales.

Voz:
Cae una lágrima semilla de una flor. ¡Candentes flores edificándose del agua que corre por su tez¡ ¡Fecundidad de la libertad¡
Elis.
¡ Oh! Fértil es mi llanto como el eterno universo donde los astros explosionan la vida como hijos de la fortuna.
Coro aves:(otra vez se acercan a ella)
Cuenta las estrellas fugaces mujer. Ellas son solidarias con los sueños como nuestros ancestros dictaron.
Elis:
Otra vez lágrimas brotando por mi serpenteante cuerpo pero ahora todo es yermo. ¿Por qué? ¿Por qué? Soy ahora ajena al verdor, del fluir de dorados arroyuelos. ¿Por qué?

Aves coro:
¡Por lo amargo que son tus llantos a veces¡ Ahuyéntalos y el manantial de la alegría volverá. Aun convives con las penas de esas tragedias del ayer. Del ayer…
Elis:
Ya entiendo. ¡Mirar una estrella fugaz!, seña de vuestro consejo. ¡La cuento¡ ¡La cuento¡ ¡La admiro¡ ¡Que belleza deja su silueta de bengala¡ ¡Parece caer sobre la tierra¡(emocionada ella) ¡Oh la belleza¡
Aves:
Cierra tus ojos hasta el esplendor del después y como prodigiosos magas verás el don de sus estelas (pausa) Abre los ojos mujer de invierno. ¡Abrélos¡
Elis:
Oh, erupcionan frutales. Doradas espigas como brindis reluciente del sueño, como fruta aromática apasionante para el devenir de nuevas jornadas.
Aves :
¡Toma de ellos ¡
Elis :
(alarga su mano y toma la fruta)
Exquisita como la beldad de la plateada que ahora fugazmente visita estos montes. Siempre tan radiantes. Siempre asesorados por el ritmo de los sueños. ¿Por qué nieva?(deja de coger frutos) No quiero helarme. Esto es imprevisible a mi calma, a mi serenidad. Polvo blanco ahora sobre mis palmas. Es tan blando, tan delicado que no siento frío aunque con su manto cubra esta tierra. Es reflejo de una cárcel del ayer donde yo era seducida por atardeceres, por estaciones sin compasión. Ahora la contemplo y mi rostro es imagen pincelada de beldad, soy mujer ante ella. Escudo a los puñales, congelar a las punzadas con ese halo azul de la esperanza, de la libertad. De la libertad y esperanza. De la esperanza y la libertad. Mi norte parece llegar, despertará la plateada y yo con ella. Serena, silenciosa, veraz, vertical.

Voz:
(suena una laud )
Pasan los días con ese remoto silencio entre sus alas. Entre las espumas de sus labios es radiante constelación de rosas, de amapolas selváticas, de leña candente. Todo ofrendas de las almas invisibles en su encuentro con la vida. ¡Sola¡ Sólo con un alba de pinzones, sólo con ese corazón de pasiones. ¡Sola¡ Con el letargo de las palabras. Sólo sus manos hablando con la tierra, solo sus ojos acariciando la naturaleza.
Coro de aves:(llaman a la puerta)
Despierta mujer que el amante te aguarda como vigía eterno hasta que los salones rojos de los cipreses sea rumor de vuestra despedida.

Elis: (abre la puerta ante aquella tonada )
Tú. Despojas esta insonoridad con la venida del viento norte. Te esperaba entre mis calladas sábanas. Deseo la verdad de tus labios los cuales desprenden cierto calor de ser amante de invierno.
Druin:
Si , soy yo. Parte de ti. Parte de tus deseos. Esa nostalgia que vuela entre tus sueños. Ese jinete de tus nocturnos de soledades hasta muerte de la pena. Ahora, todo ha acabado. Otra vez eres mujer, mujer que resucita tras la desesperanza, tras las desilusiones y el golpe cruel del destino. Si, soy yo. Parte de ti. Parte de tu alma. Océano pulso de los lirios de esa madriguera donde tus labios se recostarán. ¡Amante eviterno de tu belleza¡ Si , soy yo. Parte de ti. Que solo esperaba el abolir de tus tormentos, el renacer de esas cimas de júbilo donde puentes de álamos dan paso a nuestro amor.
Elis :
Pasa, fuera hace frío. Magnetizas mis ojos ensimismadas en tus perlas sobre mi pecho.
Amante de la espera fui y ahora tras ser mujer de invierno, tras ser hogueras de costas indignas soy pureza del amor. Mirada de tu mirada. Con el cuerpo a cuerpo en este vergel vallado a los quebrantos. ¡Morir de amor¡ ¡Ataúdes son ya los golpes¡ ¡Olvido el grito¡
voz:
Los amantes se aman en el fervor de sus velas con la luna como vigía y el vapor de las flores mientras una melodía es abrigar de sus cuerpos.

Canción de fondo :
Mujer de invierno.
Salones de rotas rosas,
Aromas perdidos al calor,
Rincón del naufragio.
Entretanto las esperanzas
Son aun ardiente al beso de la pena.
¡Baja por acantilados!
¡Escala por las auroras¡
¡Desnuda sus tristezas!
Es ajena al llanto ,
De un llanto
Ahora lejano e insonoro.
Mujer de invierno.
¡Amor inacabado ¡
¡Desierto en sus alas ¡
Ya ama a la vida
Ya ama al sol
¡Baja por acantilados ¡
¡Desnuda sus tristezas ¡
Es ajena a los llantos,
De un llanto ahora
Lejano e insonoro.

FIN
febrero 2011